La Cámara Nacional de Casación Penal confirmó hoy la condena a reclusión perpetua del ex capellán de la Policía Bonaerense durante la dictadura militar Christian Von Wernich, hallado culpable de siete homicidios y 42 secuestros, entre otros delitos, cometidos en el marco de un ‘genocidio‘, se informó en los tribunales.
La Sala I del máximo tribunal penal del país rechazó el recurso de casación que había presentado la defensa del cura, ejercida por el abogado Juan Cerolini, y ratificó la pena que en 2007 le aplicó el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.
El miércoles pasado la Cámara llevó a cabo un ‘informe anual‘ o audiencia a la que concurrieron los abogados de los querellantes, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y Central de los Trabajadores Argentinos (CTA). En esa audiencia, los abogados Alejo Ramos Padilla, Marta Vedio y Marcelo Ponce Núñez solicitaron a los camaristas que rechacen el pedido del abogado Cerolini, que había reclamado la anulación de la condena por entender que Von Wernich carecía de mando como capellán y era un subordinado.
El sacerdote católico, de 70 años, cumple condena en el pabellón destinado a militares y policías en la cárcel que el Servicio Penitenciario Federal posee en el partido bonaerense de Marcos Paz junto a, entre otros, el ex jefe de Investigaciones y ex comisario Miguel Etchecolatz, su ex superior en la Fuerza.
Von Wernich fue el primer sacerdote de la Iglesia Católica en ser condenado por el delito de genocidio cometido durante la última dictadura. El 9 de octubre de 2007, los jueces del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata Carlos Rozanski, Norberto Lorenzo y Horacio Insaurralde condenaron a Von Wernich a la pena de reclusión perpetua e inhabilitación de por vida al encontrarlo ‘coautor‘ de siete homicidios, 42 privaciones ilegítimas de libertad y 32 casos de torturas en el marco de un ‘genocidio‘ perpetrado por la última dictadura.
En los considerandos de la sentencia, los jueces coincidieron en definir a Von Wernich como ‘un torturador y asesino que formó parte de un comprobado plan criminal y para llevar adelante su tarea utilizó los hábitos sacerdotales de la Iglesia Católica Apostólica Romana autoatribuyéndose una misión pastoral‘.
Al decir sus últimas palabras en el juicio, el cura señaló que ‘en dos mil años de historia ningún sacerdote de la Iglesia Católica Apostólica Romana violó los sacramentos‘. Y días después del fallo, el sacerdote remitió una carta desde el penal de Marcos Paz en la que afirmó ser inocente de las acusaciones. ‘Reafirmo mi total inocencia a cada una de las aberrantes y aterradoras imputaciones que se han levantado en mi contra‘, expresó Von Wernich.
Varios detenidos de la última dictadura que sumaron sus testimonios ante la Comisión Nacional Sobre la Desaparición de Personasen (CONADEP) denunciaron que el cura participó en apremios ilegales y torturas en los centros clandestinos de detención de Puesto Vasco, en Quilmes; COTI Martínez, la comisaría quinta de La Plata y la Brigada de Investigaciones de esa jurisdicción. Por eso, el juez federal platense Arnaldo Corazza ordenó la detención del ex capellán de la Bonaerense concretada en septiembre de 2003, tras declarar inválidas e inconstitucionales las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, sancionadas durante el gobierno de Raúl Alfonsín.
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