Horacio Serafini (CMI)
Ante una multitud que desbordó con creces la Plaza de Mayo, que tuvo una poco habitual presencia de "ciudadanos de a pie" y que escuchó atentamente y en silencio su discurso, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner combinó duras críticas con la convocatoria a un acuerdo hacia la dirigencia empresarial del campo por el lock-out que hoy cumple cien días.
La jefa de Estado volvió a pedirle a la Mesa de Enlace el cese de los cortes de ruta y acusó a los cuatro dirigentes agropecuarios de "interferir en la construcción democrática", tras hacer una cerrada defensa de las retenciones móviles a las exportaciones sobre las que el martes decidió darle intervención al Congreso, a fin de descomprimir políticamente el conflicto.
Pero también los instó a constituirse como un partido político y a reclamar el voto ("así se construye calidad institucional y democracia"), al tiempo que por primera vez convocó al campo a un gran acuerdo por el Bicentenario.
"En nombre de las leyes, les pido que liberen las rutas y dejen que los argentinos podamos volver a producir y a trabajar", insistió la presidenta, como ya lo había hecho en el acto del 1º de abril, sobre el final del primero de los cuatro paros agropecuarios.
En defensa de las retenciones móviles, la presidenta dijo que, cuando las adoptó en marzo pasado, "lo hice para redistribuir el ingreso, se los juro, no para perjudicar a nadie". Pero la prolongación del conflicto la llevó a concluir ahora que hay una "interferencia en la construcción democrática", y explicó: "Desde una corporación, cuatro personas (la Mesa de Enlace) a las que nadie votó se reunían, deliberaban y comunicaban al resto de los argentinos quién podía andar por las rutas y quién, no". A esta altura, la plaza rompió el silencio con dos unánimes silbatinas.
Convocatoria al diálogo
Pese a la dureza de estos conceptos, también le hizo al sector una convocatoria al diálogo, en un tono conciliador y con evidentes síntomas de disfonía, en el segundo mensaje al país por cadena nacional en las últimas 24 horas, tras el anuncio del martes de que las retenciones móviles irían al Legislativo.
En ese sentido, invitó "a todos a mejorar nuestras políticas agropecuarias para producir más y para que los argentinos sigan comiendo bien" y a "dejar de mirarnos el ombligo", en una coyuntura en la que "por primera vez los países desarrollados necesitan más de nosotros que nosotros de ellos". Y finalizó con la primera invitación para que sea parte del acuerdo del Bicentenario: "Sueño con un campo que le agregue valor a los productos para dar más trabajo todavía".
La jefa de Estado también pareció haber tomado nota del creciente malestar que la prolongación de la crisis ha generado en sectores medios urbanos y rurales que se expresaron con los "cacerolazos" del fin de semana pasado. Al tiempo que criticó esa forma de protesta, hizo un llamado "a la clase media, que por cuestiones culturales, a veces termina actuando contra sus propios intereses".
Vestida con un institucional traje gris, la presidenta, seguida por el ex presidente Néstor Kirchner, subió al palco principal ("Argentina para todos", decía el cartel central), pasada una hora de la prevista para el inicio del acto. La plaza estuvo desbordaba hacia la Avenida de Mayo y las diagonales por personas movilizadas mayoritariamente por los sindicatos de la CGT, aunque también por algunos de la CTA, que oficialmente no adhirió; los intendentes del conurbano bonaerense, organizaciones sociales "piqueteras" y militantes del Interior.
Casi todos los gobernadores
A la izquierda del palco central, el destinado a los invitados: todo el gobierno (excepto el vice Julio Cobos), todos los gobernadores justicialistas (menos Juan Schiaretti, Mario Das Neves y, a último momento, Juan Urtubey, ante la "grave situación" en Salta por los cortes de ruta), todos los intendentes del Gran Buenos Aires y legisladores nacionales. También allí estuvieron los cordobeses: los diputados Alberto Cantero y los intendentes de Villa María, Cosquín y Villanueva.
El palco secundario, a la derecha del principal, albergó a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, como también a dirigentes "piqueteros". Entre éstos, Luis D'Elía, quien intentó en vano mejor ubicación, y del que todos tomaron distancia después de la descalificación que de sus dichos sobre un supuesto golpe de Estado hizo el martes Kirchner. La postal final lo reflejó mejor que nada: con caminar cansino y acompañado por un par de colaboradores, un solitario D'Elía se retiró de la plaza por la Diagonal Norte, rumbo al Obelisco.
Así lo ven los diarios
CLARÍN: "Cristina llenó la Plaza; el campo sigue el paro
La presidenta pidió que se liberen las rutas y criticó a los jefes ruralistas, pero los convocó a discutir políticas para el sector".
LA NACIÓN: "El campo extiende el paro después de un duro ataque de la presidenta. Votar sin cambios, la orden del gobierno. Nadie hizo tanto por dividir el país".
EL CRONISTA COMERCIAL: "Sigue rebelado el campo hasta que el Congreso modere las retenciones. Podrían gravar el ahorro de la clase media. Reconoce el Indec malos números en inflación y crecimiento. Presenta oposición proyecto para reducir el impuestazo. Defendió Redrado plan con el dólar y prometió salir a bajar las tasas".
ÁMBITO FINANCIERO: "El reality argentino. ¿Ahora el turno de la renta financiera? ¿Qué hacer con Cleto (por el vicepresidente Julio Cobos)? Sin calma, Cristina volvió a pegar y agudizó el conflicto. El campo desconfía y extendió el paro por otras 48 horas".
CRÍTICA DE LA ARGENTINA: "La plaza del amor. Cristina les pidió a "los que equivocaron el rumbo" que liberen las rutas. Murió un desocupado al caer un farol. "Le pedimos respeto a la presidenta'. El campo sigue el paro exportador. El corte es ahora en el microcentro".
PÁGINA 12: "Las cosas no se arreglan con cortes de ruta. Ante una multitud que desbordó la Plaza de Mayo en respaldo al gobierno frente al lock-out de los empresarios del agro, Cristina Kirchner criticó a los dirigentes ruralistas y reclamó en nombre de la democracia que se permita que la comida llegue a la mesa de todos los argentinos".
LA PRENSA: "Día 100, a foja 0. Cristina reclamó a los "equivocados" que liberen las rutas y quieran debatir, sin cacerolazos, una política agropecuaria de producción. Jornada ecuménica en Gualeguaychú. La oposición rechaza el proyecto"
CRÓNICA: "Masivo apoyo del pueblo a Cristina. "Liberen las rutas y dejen que el país produzca", pidió la presidenta. Los dirigentes del campo no entendieron el mensaje. Pese al elocuente reclamo popular, decidieron seguir con el paro, que pone en riesgo el abastecimiento y genera aumento en los precios.
DIARIO POPULAR: "Campo: a 100 días, se complicó otra vez el conflicto. El agro seguirá con el paro hasta mañana. Cristina pidió que liberen las rutas. Ante una multitud, la presidenta volvió a cuestionar con dureza a los ruralistas y criticó los cacerolazos. El agro seguirá con el paro hasta mañana.
BUENOS AIRES ECONÓMICO: "Pese a la apertura de la discusión en el Congreso, ruralistas insisten con el lock-out. Cristina les pidió que terminen con los cortes. Legisladores esperan el debate. Supermercados chinos acusan pérdidas por 500 millones de pesos".




