Un empleado de la Dirección de Rentas de Santiago del Estero que desapareció hace una semana tras denunciar una millonaria defraudación con timbrados, había sido amenazado de muerte con leyendas en los baños de la repartición de la administración pública provincial.
‘Traidor, te vamos a matar, hijo de p...‘, ‘Pelotudo, botón, hijo de mil yira, que cagada te vamos a dar, ja, ja, ja. ‘A Domínguez hay que hacerlo c....‘, indican algunas de las leyendas que detectó la policía santiagueña que investiga la misteriosa desaparición de Raúl Eduardo Domínguez.
A una semana de su desaparición, la policía santiagueña prosiguió este miércoles por aire y tierra la búsqueda del empleado estatal considerado testigo clave en la causa por una millonaria defraudación con timbrados y sellados falsos por el que otros trabajadores de Rentas Provinciales se encuentran detenidos.
Domínguez, de 51 años, se encuentra desaparecido desde el martes 13, cuando regresó de su trabajo en la Dirección de Rentas y luego se dirigió a su taller de zapatos, al que nunca llegó.
De acuerdo a la denuncia presentada por sus familiares, en la comisaría 45, Domínguez ‘se encontraba deprimido‘ los últimos días y en dos declaraciones había aportado a la justicia datos sobre el millonario robo con timbrados falsos y sellados falsos, causa por la que 10 de sus compañeros y superiores se encuentran presos.
Sus familiares y compañeros de trabajo, que ayer participaron de una misa en la Iglesia Catedral de Santiago del Estero para reclamar por su ‘aparición con vida‘, indicaron que en los últimos días Domínguez fue víctima de presiones y persecución.
El robo con sellos y timbrados falsos, fue descubierto cuando un comerciante inició un trámite de transferencia de un auto con el sellado de un formulario 08 y derivó en la detención de Carlos Obaj (jefe de Receptoría) y María Virginia Cura (subdirectora de Fiscalización).
También fueron detenidos y acusados de ‘robo y asociación ilícita‘ en perjuicio del Estado provincial, los empleados Roque Silva, Miguel Leguizamón, Ariel Carabajal, José Aranda y Gustavo Domínguez, a quienes les secuestraron más de 250 mil pesos y además en los últimos años habían adquirido costosas casas y autos.
Con anterioridad, el juez de Instrucción en lo Criminal y Correccional de III Nominación, Antonio Jorge, había otorgado la excarcelación de los detenidos bajo fianzas de 20.000 pesos.
Luego, y a instancias de un dictamen de la fiscal María Eugenia Carabajal, el magistrado recaratuló la causa y agregó el delito de ‘asociación ilícita‘, por lo que fueron denegadas las excarcelaciones.
Los investigadores descubrieron que los empleados de la Dirección de Rentas de Santiago del Estero disponían de una máquina timbradora similar a la que utilizan en el organismo para el sellado de formularios.
Asimismo, los investigadores no descartaron que otros funcionarios y profesionales de la repartición se encuentren involucrados en la millonaria defraudación, que aparentemente se venía realizando desde hacía varios años.




