Unos cien kilos de cocaína camuflados en un cargamento de filtros de pileta de natación que iba a ser exportado a España fueron hallados hoy en un depósito fiscal de la ciudad bonaerense de Sarandí, en el partido de Avellaneda, donde se detuvo a un hombre involucrado en la maniobra. La droga fue encontrada en un contenedor almacenado en el depósito fiscal "Megatom" perteneciente a la Aduana, en la calle Sarmiento 1230 de esa localidad del sur del conurbano. El procedimiento fue realizado por personal del Departamento de Investigaciones de la Aduana y de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), por orden del juez en lo penal económico porteño Rafael Caputo. Voceros del caso dijeron que cuando llegó el personal hasta el depósito encontró la droga escondida dentro de unos 50 filtros de agua de piscina, que estaban dentro de un contenedor para ser despachados por vía marítima a la ciudad española de Barcelona. ''garrafas'' La droga estaba en panes dentro de un recipiente de acero utilizado para la confección de los filtros, que tienen un tamaño y una forma similar a una garrafa. "En los años que llevo en esto jamás vi algo tan sofisticado porque recubrieron los panes con plomo, productos químicos y una resina sintética que permitía no ser detectada ni por los perros detectores de droga ni por los escáneres", dijo a DyN un vocero de la investigación. Si bien los investigadores continuaban anoche el conteo de la droga, cada filtro contenía alrededor de dos kilos de cocaína, por lo que especularon con que la cifra total llegaría al centenar. Según se indicó, la carga estaba a nombre de una empresa creada recientemente con oficinas en la Capital Federal, cuyos responsables son argentinos. ''Zona primaria'' "El cargamento ya había entrado en lo que se llama 'zona primaria aduanera' y estaba próximo a ser despachado a Barcelona", dijo el informante. Los investigadores estimaron que los encargados de traficar la droga utilizaron los filtros de piscina para esconder la droga aprovechando que en Europa se aproxima el verano. Uno de los presuntos integrantes de la banda fue detenido en el depósito cuando fue a tomar conocimiento de la documentación aduanera para saber en qué estado encontraba la carga próxima a exportarse. La investigación se inició a partir de un dato sobre la presunta existencia de droga en uno de los contenedores donde se almacenaban los filtros destinados al país ibérico. Tras recibir la denuncia se realizaron seguimientos, hasta que hoy el juez Caputo ordenó la realización del procedimiento. El curioso hallazgo se sumó a otras modalidades insólitas utilizadas por los traficantes para enviar droga a Europa en los últimos tiempos. Entre otros elementos se utilizaron pescado congelado, botellas de vino, sillones de dentista, raquetas de tenis, alfajores, pulpa de frutillas y cilindros de GNC. DyN




