La sonrisa que iluminó el rostro de los boteros de Alto Verde cuando la Municipalidad les entregó las ocho embarcaciones a motor permanece hoy, dos años después. Es que, desde entonces, la actividad mantiene un ritmo sostenido de crecimiento y al traslado de vecinos del barrio sumaron turistas de distintas provincias del país y del exterior interesados en conocer la zona de islas.
"Nuestras vidas cambiaron el 100 por ciento, ya no remamos y tenemos mucho más trabajo que antes", dijo Roberto López, mostrando con orgullo Los Espinillos, la lancha que desde octubre de 2005 acompaña sus viajes por el Riacho Santa Fe.
Las embarcaciones fueron adquiridas con fondos del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación en función de un proyecto que elaboró la Municipalidad de Santa Fe y un relevamiento de las familias involucradas en al actividad.
Para conducirlas con eficacia recibieron instrucciones de la Prefectura Naval Argentina -Santa Fe-. En tanto, desde el Safetur les brindaron asesoramiento para atender correctamente los requerimientos de los turistas y complementaron la información que ellos ya disponían -por vivir en contacto con la zona- sobre flora, fauna y significados de los nombres de algunas islas.
"Nos daba un poco de miedo tener que hablar con la gente, no estábamos acostumbrados, pero son muy macanudos y ellos mismos van preguntando lo que quieren saber", reconoció López, superado el temor inicial.
La manzana 4 de Alto Verde y Puerto Piojo, al final de la zona portuaria, frente al Parque del Sur, son los dos puntos de salida y llegada de las lanchas. Esta mañana Los Espinillos y Doña Chela unían el trayecto de río que separa la ciudad de Santa Fe con el barrio Alto Verde. Los pasajeros la eligen, principalmente, porque tiene un costo menor al colectivo: por $ 0,75 están del otro lado. Si llevan la bicicleta, algo que muchos hacen para cubrir las cuadras entre el puerto y el lugar de la ciudad al que se dirigen, el costo asciende a un peso. Los turnos de trabajo están divididos: de 5.30 a 12, de 12 a 18 y de 18 a 20.30, cuando se realiza el último viaje.
"Por lo general son vecinos que trabajan en la zona sur y alumnos de escuelas cercanas, los otros usan el colectivo porque los deja más cerca del centro pero el movimiento de las lanchas es constante", dijo López.
Un paseo por las islas
Los fines de semana la actividad se intensifica. Aunque disminuye el transporte de vecinos, crece la demanda de turistas. "Es mucha la gente que requiere nuestros servicios los fines de semana para pasear, vienen de todas las provincias del país y también hemos llevados a españoles, estadounidenses e italianos", comentó Ramón Vega, otro de los ex remeros. Incluso algunos reservan el paseo antes de llegar a la ciudad.
Su compañero contó que "los llevamos a pescar, si quieren, o pueden elegir trayectos cortos recorriendo el Náutico Sur, Alto Verde, la Laguna Setúbal, pasamos por debajo de los puentes, la Vuelta del Paraguayo". Otra alternativa es "ir hacia el km 584 del Paraná, por donde va a estar ubicado el nuevo puerto, esa zona se elige mucho porque hay bancos de arena y tiene una vegetación hermosa y buen avistaje de fauna".
La música nunca falta en los viajes. "Difundimos la cumbia santafesina y a la gente que viene de afuera le gusta mucho, también escuchamos Horacio Guaraní y chamamé o lo que los pasajeros quieran escuchar".
El costo de los viajes más cortos es de $ 25 por persona, garantizando como mínimo 5 pasajeros, y pueden durar hasta tres horas. Las embarcaciones pueden reservarse también para toda la jornada. "Algunos nos eligen para estar todo el día y pescar, estamos trabajando muy bien porque es un lindo paseo a un precio económico", coincidieron los ex boteros.
Ahora esperan encontrar apoyo en las nuevas autoridades de la Municipalidad para concretar otros proyectos que ya han ideados. "Hemos conversado con Mario Barletta, cuando estaba en campaña, y nos dijo que nos va a apoyar porque para él es muy importante impulsar la industria sin chimeneas", aseguró López.
Seguras y a motor
Las embarcaciones están provistas de todos los elementos de seguridad requeridos para transportar pasajeros en el río: diez salvavidas circulares, ancla, linterna, bomba achicadora de mano, matafuegos, bengalas y silbato.
Tienen una capacidad para diez personas, 6 metros de largo, son propulsadas con un motor Honda de 20 caballos de fuerza de cuatro tiempos -lo que implica un menor costo en el consumo del combustible- y tienen una tolerancia de 1.000 kilos.
Cómo contactarlos
El servicio de transporte de pasajeros por río puede reservarse en cualquier horario, comunicándose a los teléfonos 4556413, 156-319917, 155-026656.







