El ex ministro de Economía, Martín Lousteau apuntó hoy contra el gobierno nacional, al afirmar que "un gobierno democrático o inteligente no puede tener un funcionario como (Guillermo) Moreno" y que la "persistencia" de mantenerlo en su puesto, "raya en la locura", ya que su permanencia en el cargo de secretario de Comercio le ha costado a la Argentina "decenas de miles de millones de dólares".
Lousteau agregó que la visión de Néstor Kirchner en materia económica es "muy primitiva" y que Moreno resultó un "obstáculo" en su pretensión de manejar el INDEC y que haberlo mantenido en su lugar fue decisión de la Presidenta, la "responsable final de la política en la Argentina".
Según el ex ministro, "muchas veces el Gobierno prometió a los funcionarios que asumían que Moreno se iba. A mí también", explicó en una extensa entrevista efectuada por el sitio lanacion.com. Para Lousteau, "por los modos, un gobierno democrático no puede tolerar un secretario así, y, por la ineficiencia o la ineficacia, un gobierno inteligente tampoco".
El ex ministro dijo además que Moreno "ha roto absolutamente todo lo que ha tocado, todo, todo" y que "puede conseguir algo en el cortísimo plazo, pero estructuralmente ha destrozado todo".
Al respecto, Lousteau enumeró: "las estadísticas oficiales, cero credibilidad; el trigo no se está sembrando en la Argentina; la carne, se dice que la Argentina va a tener que importar carne; con la leche, lo mismo; la Argentina era una potencia láctea y ya no lo es; el petróleo, todo el mercado de exploración y refinación está parado".
En materia de resultados, el ex titular del Palacio de Hacienda señaló que "algún día alguien va a sacar la cifra de cuánto le ha costado Moreno al país. Decenas de miles de millones de dólares", sentenció.
Sobre Néstor Kirchner, el ex funcionario explicó que recuerda haber hablado con él y Alberto Fernández en Puerto Madero, "presentándoles qué era lo que había que hacer". Lousteau contó que fue a "discutir con él cómo corregíamos las cosas que había que corregir y de las cuales él se había entrampado en su última etapa de gestión y a partir de la segunda reunión yo no tuve más diálogo".
En cuanto a la injerencia del ex presidente en el gobierno de su esposa, Lousteau agregó que "la primera señal política" fue cuando trascendió el caso de la valija del venezolano Antonini Wilson, más allá de las intenciones de la Presidenta en el discurso de asunción. "Kirchner enseguida tomó cartas en el asunto, casi como un estadista, como un jefe de Estado, diciendo cómo tenía que contestar la Argentina. A partir de ahí, fue siempre muy complejo. En cuanto al diagnóstico económico, sigue primando la visión de él y la visión de él es muy primitiva", disparó.
En relación a la figura del ex presidente, Lousteau añadió que "cuando uno lo ve desde afuera no se da cuenta de que es un Gobierno formado por gente que trabajó antes con él y que le levanta el teléfono a él. Así es imposible".
Sobre el funcionamiento del gabinete que le tocó integrar, el ex ministro dijo también que "yo siempre dije que el gobierno de Kirchner era un hospital de guerra. Se adoptaban medidas de crisis. En ese contexto, todos somos heterodoxos. El desafío era cómo se transformaba en un proceso de decisiones normales, en tiempos normales".
Lousteau confesó que le "fue imposible" implementar medidas "en un Gobierno que no quiere tener diálogo hacia adentro".
DYN






