Unos 2.600 pasajeros arribaron este fin de semana a Buenos Aires en el Golden Princess, el crucero más grande que ingresó hasta el momento al puerto de la ciudad de Buenos Aires, con 289 metros de eslora por 36 de manga y excentricidades como una galería de arte y un mini golf en el interior. Luego de un trayecto de 22 días que comenzó en Río de Janeiro, siguió por Puerto Madryn, Islas Malvinas, Ushuaia, Punta Arenas y Montevideo, el Golden Princess ancló ayer en Buenos Aires. El buque pasó la noche en el puerto, despidió a los pasajeros de la travesía y subió a otras 2.600 personas, con las que partió esta tarde a la ciudad chilena de Valparaíso. El Golden princess es la nave turística más grande que haya ingresado a la Estación Fluvial Quinquela Martín, en el barrio de Puerto Madero, que en el fin de semana recibió a otros tres cruceros de gran envergadura. Personal de la embarcación, que fue recorrida anoche por Télam, señaló que la mayoría de los turistas que eligieron como destino Sudamérica a esta altura del año son jubilados europeos y norteamericanos, de alto poder adquisitivo, aunque también viajaron turistas latinos y argentinos, en menor cantidad. "El crucero tiene capacidad para 1.300 tripulantes, uno cada dos pasajeros, y en comparación con otras naves, tiene pocas plazas porque ofrece más comodidades", afirmó el gerente de marketing de la compañía, Carlos Ryan. Los camarotes más económicos, continuó, oscilan entre los 1.900 y los 3.200 dólares, una tarifa accesible para los turistas extranjeros que frecuentan este tipo de viajes, lo que facilitó la venta de la totalidad de los pasajes. Como todos los cruceros turísticos de gran envergadura, el Golden Princess tiene una amplia gama de servicios a bordo, similares a los de hoteles cinco estrellas, que incluyen mini canchas de báquet y paddle, casino, sala de video juegos, una capilla y un golf de nueve hoyos. Es que lo que más se disfruta en este tipo de viajes, es el viaje en sí mismo, ya que a los destinos a los que llega, la nave sólo amarra por una o dos noches, para hacer el recambio de turistas y adquirir comestibles. La entrada principal de la embarcación, el "lobby" de la nave, es una suerte de "piano bar", donde están ubicadas la recepción, las escaleras y los ascensores para moverse por los siete pisos que tiene desde el nivel del mar hasta la discoteca, en la parte más alta de la estructura. En el Golden Princess predominan las maderas claras, alfombras y tapizados que combinan colores pastel con tonalidades fuertes, muchas luces, numerosos cuadros y decorados algo recargados, al estilo de los hoteles de Las Vegas. "La primera noche, es la recepción del capitán", explicó un tripulante italiano que ofició de guía y agregó que durante las travesías largas se hacen entre tres y cuatro galas, además de los espectáculos que se ofrecen en el teatro del barco y las funciones de música que hay a diario en los bares, que son tres. Los espacios interiores de la nave son temáticos. El área de la pileta principal, cubierta con un techo móvil y climatizada, simula un fondo marino, con una alfombra llena de crustáceos y columnas con caballitos de mar, delineados en mosaicos estilo veneciano en distintas tonalidades de azul y verde. Las otras tres piscinas están distribuidas en el exterior de la cubierta -algunas con jacuzzi- y, al igual que la mayoría de las instalaciones del barco, están preparadas para turistas con movilidad reducida. En cambio, el bar de cigarros, "Explorer's", está ambientado en el antiguo Egipto, como marca una figura de Tutankamón empotrada en uno de los laterales, y la discoteca es "espacial", con una alfombra llena de planetas y luces platinadas que parecen estrellas. "Los cuadros que se exhiben en el crucero y en la galería de arte están a la venta -advirtió el guía italiano-, los pasajeros señalan qué piezas les interesan y, al finalizar el viaje, se organiza una subasta". La cocina es otro de los puntales del crucero. Hay cinco restaurantes formales y seis informales, entre buffets, bares de vino y caviar, "patisserie", pizzería, "hamburger grill" y heladería, todo con menú en inglés, aunque la nave tenga bandea de Bermudas y esté de travesía por América latina. Fuente: Télam.




