Hace cinco meses la Municipalidad inició los controles en los geriátricos de la ciudad con el objetivo de verificar si los establecimientos cumplen con las exigencias establecidas en la ordenanza 9.378, que otorga al Ejecutivo la potestad de habilitar y supervisar las estructuras edilicias.
La Secretaría de Control visitó medio centenar de geriátricos (hay habilitados unos 35) y detectó distintas anomalías. Hay instituciones de diversas categorías y las falencias son mínimas en algunos y muy pronunciadas en otros. Entre las irregularidades detectadas figuran una mayor cantidad de camas por habitación, iluminación y ventilaciones deficientes, humedades, cielorrasos de madera amachimbrada, falta de luces de emergencias y de barrales de sujeción en los baños. Un denominador común es la falta de actualización de las instalaciones eléctricas porque se trata de "casonas viejas", algunas de las cuales datan de la década del 20 o 30 del siglo pasado.
Los extintores de fuego fue otro de los puntos sobre los que los verificadores pusieron atención. "Nos encontramos con algunos geriátricos que no tenían matafuegos, otros que tenían en número insuficiente, pero lo que más hemos hallado son matafuegos con la carga vencida, algo que se resuelve fácilmente", señaló Miguel Crespi, coordinador de la Subsecretaría de Servicios.
Sólo dos de las instituciones se apegaba casi en un 100% a las exigencias de la ordenanza al momento de la inspección y el resto se ubicaban por debajo de esa cifra. Pero a medida que avanzó el operativo, los propietarios introdujeron mejoras en los edificios. "De todos los que hemos verificado y en función de los controles que hemos ejercido, si hacemos un promedio de cumplimiento de la norma estaríamos (ahora) en el orden del 62%", sostuvo Crespi.
La política no es sancionar
El subsecretario de Control de Servicios de la Municipalidad, José Traverso, afirmó que "a lo largo de estos 5 meses vemos que a partir de la intensificación de los controles y de las inspecciones en los establecimientos geriátricos poco a poco van mejorando".
El funcionario destacó que la finalidad no es clausurar (facultad que no tiene el Municipio) ni sancionar sino "concientizar a los propietarios para que vayan adaptando los establecimientos y las instalaciones edilicias a las exigencias de la ordenanza, que están dirigidas a garantizar la seguridad de los abuelos y un confort elemental".
"Hemos estado reunidos con la gente del Ministerio de Salud, con la Dirección de Auditoria Médica, y convinimos en movernos tanto provincia como Municipalidad en este sentido: tratar de llevar a la gente a que regularice, a que se ajuste a la normativa vigente y no a sancionar ni a clausurar", afirmó Traverso.
Crespi remarcó que la misión que se han impuesto no implica "ir sobre la institución con la aplicación de multas por transgresiones a la ordenanza vigente sino que han adoptado la política de tratar de mejorar y ajustar a esos geriátricos a cada una de las cláusulas estipuladas en la norma".
Esta metodología de trabajo es lenta porque implica regresar varias veces a la misma institución. "Hemos adoptado, particularmente con los geriátricos, la política de regresar. En lugar de poner un acta de infracción, les dejamos una cédula de notificación y luego volvemos", dijo Crespi.
La medida parece estar dando frutos. "Hemos logrado aumentar la efectividad en cuanto a las prestaciones y a las calidades edilicias en un importante porcentaje en aquellos que están en estado más deficiente", afirmó.
Proceso lento
Consultado sobre el estado en que encontraron los establecimientos, Traverso lo calificó de "pobre". Pero la situación "remontó ahora considerablemente", dijo el funcionario tras considerar que "hubo una evolución favorable de un 20% mejor de lo que estaban".
No obstante, la adaptación de los edificios llevará tiempo porque a medida que avanzan las inspecciones el Municipio detecta "institutos nuevos que no tenemos registrados. Esto lleva un proceso de inscripción para luego empezar la mejora", sostuvo Crespi.
Consultado sobre cuál es la política que se adopta con los geriátricos ilegales, el funcionario respondió que "se los insta, controla y persigue para que regularicen su situación y se inscriban", trámite que se inicia en la Dirección de Rentas de la Municipalidad.
Las inspecciones las realiza la Secretaría de Control pero piden colaboración a la Subsecretaría de Salud cuando detectan falencias asistenciales graves, hecho que comunican al Ministerio de Salud de la provincia que tiene facultades en ese asunto. En este sentido, Traverso afirmó que encontraron casos "donde tuvimos que dar cuenta a Auditoría Médica de la provincia porque las condiciones eran deplorables no sólo edilicias sino asistenciales y de higiene".º
La Municipalidad realiza inspecciones
Fuertes controles sobre geriátricos para que mejoren sus instalaciones
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