Personal que se desempeña en el lavadero del hospital Iturraspe de nuestra ciudad manifestó su preocupación porque -desde hace dos años y medio- ese sector del establecimiento de salud está abandonado, a pesar de tener máquinas que podrían estar funcionando. Sin embargo, el hospital destina -según informó- aproximadamente entre 20.000 y 30.000 pesos mensuales para lavar la ropa en un lavadero privado.
Carlos Palacio conversó con El Litoral y aseguró que “el lavadero es un pulmón muy importante para el hospital porque si no hay ropa para cirugía no se opera y si no hay sábanas no se internan pacientes, como está pasando en Clínica Médica y Maternidad”.
El lavadero cuenta con tres máquinas centrífugas secadoras, cuatro lavadoras, tres rolos de planchado de sábanas y un secador para ropa chica. Todo -según explicó el empleado- está en buenas condiciones para volver a funcionar, excepto una de las planchadoras que se echó a perder por la falta de uso y seguramente generará otro gasto.
Del lugar -ubicado en la parte sur del predio del Iturraspe, sobre Obispo Gelabert- sólo se usan unas mesas ubicadas en la sala de ingreso al lavadero, en donde se clasifica la ropa para ser entregada al lavadero privado o a los diferentes servicios, cuando reciben lo lavado. Las tareas están a cargo de tres personas, quienes trabajan desde las 6 a las 14, “pero cuando esto funcionaba también había un turno a la tarde”, aclaró Palacio.
Consultado con relación al motivo por el cual este sector del hospital no está prestando servicios, Palacio recordó que “ellos alegan que no tiene el piso adecuado. El Comité de Infectología del hospital, que tiene un Manual de Control de Infecciones para el personal del lavadero y otras secciones, advirtió que el piso no tiene que ser de cemento sino de mosaico o cerámico, para poder desinfectar bien”.
Más cuestionamientos
Respecto del servicio privado que realiza el trabajo, Palacio cuestionó “la calidad y la celeridad de la entrega de la ropa, porque cuando nosotros trabajábamos salía todas las mañanas sin ninguna pérdida y había ropa para entregar a todos los servicios. Actualmente, traen a las 13.30 el 50 ó 60 % y los servicios se quedan sin sábanas. Esto viene ocurriendo desde hace dos años y medio. Además, el lavadero adonde se lleva la ropa ni siquiera está habilitado para lavar la ropa porque no divide, como hacíamos nosotros, la ropa mojada de la seca”.
En tanto, planteó que “hace unos días, el consejo de administración decía que no tenía 12.000 pesos para arreglar el mamógrafo, cuando nosotros estamos gastando entre 20.000 y 30.000 pesos mensuales en el lavadero (entre 50 y 72 centavos por prenda, con 1.300 prendas diarias, según los remitos que tenemos al lavadero privado adonde se lleva la ropa del hospital). Ya se privatizó la cocina y ahora pretenderán hacerlo con el lavadero y después todo el hospital. El piso del lavadero no debe costar más que un mes de lavado fuera del hospital”.
Y agregó: “Nos molesta que los de arriba no se den cuenta de todo esto y no queremos ser partícipes de esta situación; por este motivo lo denunciamos. La gente tiene miedo a las represalias y no dice nada. Todos los empleados luchamos mucho para que se mejoraran las condiciones del lavadero y sufrimos persecuciones por este motivo, aunque no quisimos denunciarlo. El 60 % de las personas que estaba luchando para que el lavadero funcionara y para cuidar su fuente de trabajo fue trasladado a otras secciones del hospital”.
Por último, recordó que “la mayoría de las herramientas que tiene el lavadero son nuevas, compradas hace poco tiempo, incluso una planchadora todavía conserva su plástico. Si se pretende que el lavadero no funcione más, al menos que vendan los equipos para recuperar el dinero y destinarlo a otra parte del hospital”. Y agregó: “Tuvimos que sacar a la intemperie dos planchadoras que estaban en funcionamiento, cuando se hicieron las remodelaciones en el lavadero, y allí quedaron. Tenemos plata tirada y no tiene un destino”.
Un lavadero privado fue contratado para hacer el servicio
Desde hace dos años y medio no funciona el lavadero del Iturraspe
Empleados del lavadero de ese establecimiento de salud defienden nuevamente su fuente de trabajo y cuestionan que no se destinó dinero para poner pisos aptos para esa sección, de manera de poder marchar según las normas de control. Las máquinas funcionan correctamente.

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