En la provincia de Santa Fe, la demanda de energía viene batiendo récords. El 21 de diciembre se alcanzó el máximo histórico: 1.902 megavatios (MW) a las 15.20. El problema es que el incremento en la demanda de potencia se carga sobre una infraestructura que no creció al mismo ritmo que el consumo.
Lo reconoció el ministro de Gobierno, Rubén Galassi, al pedirles disculpas a los vecinos de Rosario por los cortes de energía que se repitieron los días previos a Navidad. “Entendemos la preocupación y la bronca de los usuarios -aseguró-, pero todos sabemos que en estos días hubo elevadas temperaturas y se dio un récord de consumo de energía, y en la Empresa Provincial de la Energía (EPE), a pesar de la inversión que se hizo en los últimos años, todavía hay estructuras que son obsoletas y no pueden acompañar o sostener el ritmo de demanda eléctrica”.
Los especialistas en energía eléctrica explican que los picos de demanda del verano y del invierno son previsibles. Para evitar que el sistema colapse es clave contar con la capacidad de reserva suficiente para amortiguar el incremento del consumo, tanto en la generación de energía como en la capacidad de las redes de distribución.
Lo ideal, y también lo más lógico, es que funcione con margen y no siempre al límite.




