Los productores de frutilla prefieren olvidar la actual campaña que se vio muy afectada por las inclemencias climáticas. Hay un retraso en la cosecha y habrá una reducción en la cantidad de frutas que levanten.
Las inclemencias climáticas no dan respiro. Los productores de frutilla no están exentos de las complicaciones que generaron las intensas precipitaciones y del impacto negativo que están provocando las bajas temperaturas.
"Es una campaña para olvidar porque tuvimos todo lo malo del tiempo", resaltó el ingeniero agrónomo, Cristian Pernuzzi, asesor privado de productores que están localizados en Desvío Arijón y Coronda (departamento San Jerónimo).>
Entre marzo y abril, "las lluvias produjeron daños directos (en los frutilleros que tenían los surcos armados y todo listo para plantar) e indirectos (en aquellos productores que tuvieron demoras en la preparación de la tierra y de la plantación)", reconoció Pernuzzi.>
En mayor o menor medida, "el ciento por ciento de los productores sufrió daños por la inundación".>
Al poco tiempo, "el granizo afectó a Desvío Arijón y entre junio y julio se comenzó a sufrir el impacto de este invierno que se presenta con temperaturas muy bajas", advirtió Pernuzzi.>
Si bien no se redujo la superficie (hay 470 hectáreas en la zona frutillera de Santa Fe -Desvío Arijón, Coronda, Arocena, Rincón, Arroyo Leyes, Santa Rosa de Calchines-) implantada con frutillas, hubo un atraso sustancial de la cosecha que se trasladará hacia agosto y setiembre. Pero, "las frutas que se levantarán en estos meses se verán afectadas por las heladas de este invierno".>
Por lo tanto, a la par del atraso de la cosecha, "habrá una reducción en la cantidad de fruta que se levante como consecuencia de los efectos que están provocando las heladas". >
Para graficar esta situación, Pernuzzi describió que "entre junio y julio de este año sólo se recolectó el 10 % de lo que se cosechó el año pasado en este mismo período". Es que en los últimos 5 ó 6 años, "no tuvimos un invierno tan crudo como éste".>
Pros y contras
El negocio de la frutilla "es mucho más rentable" que el de algunas hortalizas que se hacen en nuestra zona y, por esta razón, siempre existía la expectativa de que aumente la superficie ocupada con esta producción.
Sin embargo, "hay un cuello de botella muy grande (la falta de mano de obra disponible) que impacta sobre el sector". Por un lado, "impide que la producción crezca en nuestra zona porque no se pueden hacer más hectáreas si después no hay mano de obra para levantar la cosecha"; por el otro, "permite mantener la rentabilidad del sector porque garantiza que no haya sobreoferta de producción y que los precios bajen".>
Desde hace un tiempo, cerca de 100 productores se mantienen en la actividad. Como sucede en otros sectores, "algunos se retiraron", pero, "otros ingresaron", con lo cual, "se mantiene estable el número de frutilleros".>
Según precisó Pernuzzi, "un 20 % de los productores concentra un 60 % de la producción; mientras que el resto (el 80 %) está formado por pequeños frutilleros (tienen por lo general entre 1 hectárea y 1 hectárea y media) que trabajan el 40 % de la superficie.>
Mirar al exterior
A pesar de que la coyuntura no es alentadora para los productores de frutilla, "el mercado internacional resulta ser muy interesante para insertar nuestra producción y tenemos grandes expectativas de vender frutas congeladas en el exterior", remarcó Pernuzzi.
Si bien el valor que se establece depende de la calidad de la producción, tradicionalmente, "el kilo de frutas congeladas se ubica entre U$S 1,30 y U$S 1,50; mientras que hace cinco años, estaba entre los 80 centavos de dólar y U$S 1", precisó el asesor privado.>
En este momento, hay incertidumbre sobre los valores que habrá en el mercado interno a raíz del intenso frío que dañó el cultivo en distintas partes del país. Más allá de esto, "hoy, el kilo de frutillas cuesta entre 5 y 7 pesos, valores que comenzarán a bajar cuando comience a cosecharse la mayor cantidad de lo implantado".>
Por lo tanto, "la posibilidad de exportar es muy beneficiosa para los productores". Sin embargo, "no todos están en condiciones de ingresar al mercado externo porque hay que cumplir con determinadas normas y requisitos de calidad".>
Ante este contexto, se recomienda a los frutilleros agruparse para "mantener la rentabilidad y no generar una sobreoferta en el mercado interno".>
Para tener en cuenta
Una hectárea implantada con frutillas genera, en promedio, 50 mil kg. La mitad de esta producción se destina al mercado interno y la otra, a la industria -en forma de frutas congeladas, dulces y mermeladas-. De la porción que se deriva al sector industrial, un 30 % está destinado a la exportación.
Teniendo en cuenta que, "para ingresar al mercado externo se necesitan, por lo menos, 500 mil kg, hay que contar con 20 hectáreas de superficie implantada con frutilla y son pocos los productores que estarían en condiciones de trabajar en una extensión de tierra de estas características", reconoció el ingeniero agrónomo y asesor privado, Cristian Pernuzzi.
Por lo tanto, sería interesante que los productores se organizasen para tener más chances de vender al exterior.
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470 hectáreas es el total de la superficie plantada con frutillas en nuestra provincia (incluye a Desvío Arijón, Coronda, Arocena, Arroyo Leyes, San José del Rincón y Santa Rosa de Calchines).
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100 son los productores que están localizados en el área frutillera de Santa Fe.
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entre 35.000 y 40.000 kilos (en promedio) de frutillas por hectárea es lo que se cosechó en los últimos tres años.Fuente: Agencia de Extensión Rural del Inta Santa Fe.
Ivana [email protected]
La inundación y el intenso frío no dieron tregua
Un mal año para la frutilla

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