Cumbias de las más conocidas, cánticos contra el candidato de 100 % Santafesino, mucha euforia y el spot publicitario utilizado durante la campaña política repitiéndose sin cesar dieron marco al clima vivido ayer desde el búnker del actual intendente de la ciudad, Ing. Martín Balbarrey, que buscaba prolongar su mandato por cuatro años más.
A las 20, la ex sede del Jockey Club, ubicada sobre Juan de Garay entre San Martín y 25 de Mayo, prometía ser un lugar de festejos. Al menos, así lo aseguraban los militantes que a esa hora empezaban a concentrase en la puerta del local y decían: ``Estamos ganando. Vamos por la reelección''.
Paulón, prudente
Cerca de las 20.30, Miguel Paulón, quien disputó la candidatura a intendente con Martín Balbarrrey en las internas abiertas de julio, se hizo presente en el lugar para brindarle su apoyo al candidato del Frente para la Victoria y a quien integró su lista como postulante a concejal, Luciano Leiva.
Hasta esa hora, el clima que se vivía entre los presentes era de mucha intriga ya que el acceso a la sala de prensa, donde había televisores y un pantalla gigante que permitía seguir información no oficializada, estaba restringida. Pero cerca de las 22 el ambiente cambió: comenzó a escucharse el popular bombón asesino de Los Palmeras y con ello la sala de prensa se llenó de militantes porque daría un mensaje el secretario de Gobierno y candidato a concejal, Pablo Abraham.
Autoridades municipales con los pulgares hacia arriba era la mejor señal que los presentes recibían para incrementar los aplausos y cánticos contra quien parecía el único adversario de Martín Balbarrey, el ``Cachi''.
``Y ya lo ve, y ya lo ve, es para Cachi que lo mira por TV...'', gritaban. A lo que por detrás sonaba: ``Vamos con Balbarrey, con la esperanza de un pueblo que va a crecer, hay que ir al frente tan sólo con Balbarrey... y Santa Fe va a crecer. Sólo con Balbarrey''.
Euforia de Abraham
En medio de la euforia, Pablo Abraham, acompañado de otros candidatos a concejales y funcionarios municipales, bajó del lugar donde estaba, muy sonriente, y dio un mensaje optimista y alentador a los presentes: ``Compañeros, les tenemos que informar que nuestras proyecciones dan que Martín Balbarrey ganó. Estamos tres puntos arriba así que necesitamos seguir contando los votos para que nuestro intendente siga gobernando la ciudad. Los invito a que aguanten. Martín en un rato va a estar con nosotros. Vamos a seguir contando las mesas que faltan pero podemos decir, a esta altura de la noche, que hemos vuelto a recuperar la ciudad para que siga gobernando el justicialismo. ¡Vamos compañeros!'', arengaba. A lo que seguidamente se le sumó la típica imagen de triunfo de todas las manos unidas y los brazos levantados.
Pero algo no cerraba entre los dichos del candidato y funcionario con lo que mostraban los canales de televisión: Mario Barletta festejaba y se proclamaba ganador.
Otros festejos
“En el búnker de Barletta también están festejando'', manifestó un cronista no entendiendo lo que pasaba. A lo que Pablo Abraham contestó: ``No lo he visto. Yo lo que digo son nuestras proyecciones, que nos dan más de tres puntos arriba.
Tenemos que terminar el escrutinio para poder ver la diferencia que el Justicialismo le saca al Frente. Con esa diferencia es suficiente para seguir gobernando''. Mientras, los cánticos contra Oscar Martínez continuaban y hasta había gente llorando de alegría por la diferencia de tres puntos que aseguraba Abraham.
Pero a las 22.30, media hora después de lo anunciado, el panorama cambió por completo: la gente ya no estaba eufórica, no bailaba más y no cantaba más porque se rumoreaba derrota. ``En la radio y la televisión dicen que vamos perdiendo'', se oyó por lo bajo.
Los llantos seguían, pero esta vez no eran de alegría. ``No entendemos por qué se habló de un triunfo si se trata de una derrota'', dijo una mujer a El Litoral explicando por qué lloraban dos mujeres.
Pero de un clima para nada festivo se volvió a la alegría. Y ello, nuevamente, gracias al bombón asesino de Los Palmeras y al estímulo de un funcionario municipal que incentivaba aplausos y cánticos.
A las 23.45, el locutor de la Municipalidad anunció la llegada del intendente: ``Compañeros, es una noche de mucha tensión pero seguramente va a resultar una jornada inolvidable y de mucha alegría porque en instantes el actual y futuro intendente de la ciudad, Martín Balbarrey, va a anunciar los cómputos favorables de la elección de la fecha. Así que aguardemos un instante más para escuchar del propio intendente las proyecciones que se manejan en este centro de operaciones'', decía.
Y llegó Balbarrey
Eran las 23.52 cuando el actual intendente, acompañado de su esposa, del senador Juan Carlos Mercier y de funcionarios del Ejecutivo municipal, tuvo contacto con la gente y habló. Cauteloso en sus palabras, no reconoció el triunfo pero tampoco la derrota.
“En primer lugar, y sobre todo para los medios de comunicación, quiero decir que se ha venido modificando la tendencia que al principio nos daba a favor de Mario Barletta. De acuerdo a nuestros cómputos, estamos en un porcentaje que, considerando los votos recurridos, no se puede asegurar quién gana la elección'', decía Balbarrey. Y agregaba: ``Tenemos que ser respetuosos de los resultados. Está escrutado un porcentaje que no es el 100% y hay más de 2.000 votos recurridos, con lo cual no se sabe quién ganó''.
Para Balbarrey, a esa hora los datos arrojaban ``un empate técnico'' y, por respeto a la ciudadanía, había que ``contar todos los votos y analizar los recurridos'', es decir los que fueron sometidos a estudio por el Tribunal Electoral, para hablar del nuevo intendente.
Respecto de los votos recurridos, el actual intendente dijo que ``hubo picardías ya que se han agregado votos de las internas, es decir de la lista 59''.
“Estoy confiado”
Consultado sobre la proclamación de Mario Barletta, dijo: ``Está escrutado el 80 % de las mesas y me parece erróneo apresurarse. Creo que por respeto a la ciudadanía tenemos que esperar. Hay que ser serios en el análisis así que hasta que el Tribunal Electoral no evalúe los votos no se puede saber quién ganó la elección''. ``Estoy confiado en los resultados porque toda esta gente, todos los militantes, han estado en las escuelas y la aceptación ha sido muy positiva. Les agradezco a todos, tengamos paciencia y esperemos'', agregó.
Esas fueron las únicas declaraciones de Martín Balbarrey. A la hora 0.40, y tras la entonación de la marcha peronista, la gente empezó a retirarse del búnker. Algunos se mostraban esperanzados de que los votos recurridos beneficien al candidato pero otros estaban tristes por ``la derrota''.
Al cierre de esta edición, El Litoral intentó comunicarse con Martín Balbarrey pero desde la oficina de Prensa de la Municipalidad se informó que ni él ni sus funcionarios se encontraban en el palacio.
Los votos nulos y recurridos
¿Qué es un voto nulo?
Un voto se considera nulo cuando haya sido emitido mediante una boleta no oficializada, o con papel de cualquier color con inscripciones o imágenes de cualquier naturaleza, -no se considera boleta oficializada a la que corresponda a una elección anterior, o a otro distrito electoral-. Cuando el voto haya sido emitido mediante boleta oficializada que contenga inscripciones y/o leyendas de cualquier tipo. Si la boleta incluida en el sobre contiene inscripciones en la parte superior de la misma (que es donde aparece el nombre del partido y la categoría de candidatos a elegir), el voto es nulo, cualquiera sea la inscripción. Si la boleta contiene inscripciones fuera de la parte superior, las únicas permitidas -y que mantienen el voto como válido- son los agregados y tachas de candidatos. Las demás inscripciones conducen a clasificar el voto como nulo. Que se hayan colocado dentro del sobre dos o más boletas de distinto partido para la misma categoría de candidatos. Que el sobre contenga una boleta oficializada que por destrucción parcial, defecto o tachaduras, no contenga, por lo menos sin rotura o tachadura, el nombre del partido y la categoría de candidatos a elegir. Cuando en el sobre juntamente con la boleta electoral se hayan incluido objetos extraños a ella.
¿Qué es un voto recurrido?
En el momento del escrutinio provisorio (es decir, el realizado por el presidente de mesa con la supervisión de los fiscales el mismo día de la elección), los fiscales presentes en la mesa pueden cuestionar la validez o nulidad del voto, debiendo fundar su pedido con expresión concreta de las causas, que quedarán asentadas en un volante especial que se adjunta al sobre respectivo. Ese voto se anotará en el acta de cierre de comicio como voto recurrido, es decir, no se computa. El voto recurrido será analizado y clasificado en el escrutinio definitivo, momento en el que será volcado en otras clases de votos. Por eso el voto recurrido es también una situación de carácter transitorio.
Presentación al Tribunal Electoral
El apoderado del Frente para la Victoria Lista N° 500, Marcelo Von Schmeling, emitió una nota al Tribunal Electoral de la provincia, solicitándole ``que se proceda a la revisión y posterior recuento de aquellos votos que se encontrasen anulados o recurridos'' y que ``el escrutinio definitivo que realice comience por el departamento La Capital''.
Entre los argumentos sostiene: ``El principio de la soberanía popular exige que se respete la voluntad real del electorado, atento a lo cual resulta indispensable calificar adecuadamente los votos emitidos, despejando toda duda al respecto que pudiera estar aparejada en situaciones confusas como la ocurrida con los hechos que dieran lugar a la Resolución de ese Tribunal N° 598/07, o también como consecuencia de prácticas desleales de las que fueron objeto las boletas de la Lista 500, al ser sustituidas por las de la Lista 59 del mismo frente pero correspondientes a las internas''.
Los recurridos
Mientras que Martín Balbarrey mencionó que habría más de 2.000 votos recurridos, oficialmente se conoció que con el 98,98 % de las mesas escrutadas el número es de 186, siendo la cantidad de votos anulados de 3.492.





