Un gendarme fue asesinado a balazos y su hijo, mayor de edad, fue gravemente herido, al ser asaltados cuando se dirigían a sus respectivos trabajos.
Buenos Aires, (Télam).- Un gendarme fue asesinado de tres balazos y su hijo quedó herido en un tiroteo con al menos cinco delincuentes que los rodearon con aparentes fines de robo cuando fueron a buscar a dos compañeros de trabajo a una casa de la localidad bonaerense de Ciudadela, partido de Tres de Febrero.
Por el caso fue detenido un sospechoso que llegó herido de bala en el pecho al hospital de Haedo a bordo de un automóvil Volkswagen Gol, color gris, con las mismas características que uno de los vehículos utilizados por la banda.
Fuentes judiciales, policiales y de Gendarmería Nacional informaron a Télam que el episodio ocurrió en Chubut y Alsina e identificaron al gendarme asesinado como el suboficial principal Angel Miguel López.
El hecho se inició cuando el gendarme y su hijo de 21 años, llegaron a bordo de su auto Chrysler Neón azul, patente DPJ-882, a la puerta de la casa de un compañero de trabajo, situada en Chubut 4694.
Por allí, López y su hijo pasaban diariamente en su camino desde Hurlingham -donde vivían- hacia la Capital Federal, para buscar a sus compañeros, con quienes trabajaban en la mutual de Gendarmería.
Sorprendidos
En momentos en que suboficial principal y su hijo saludaban al otro gendarme y a su hijo que estaban por subirse al auto, fueron sorprendidos por entre cinco y seis delincuentes que, a bordo de dos autos, encerraron el Chrysler, precisaron los voceros judiciales.
López sacó su arma reglamentaria calibre nueve milímetros y se resistió al intento de robo, momento en que los delincuentes comenzaron a dispararle a él y a su hijo por adelante y por atrás desde ambos autos, añadieron los voceros.
Así se produjo un tiroteo en el que se efectuaron una veintena de disparos y en medio del cual López recibió tres impactos, uno en el pecho, otro en la espalda y un tercero en el muslo, que le provocaron la muerte en el lugar.
Su hijo, en tanto, presenció el crimen y también resultó herido de un balazo en el muslo y otro en una de las muñecas, además de una lesión que le produjo el roce de una bala en la sien derecha, detallaron las fuentes.
Tras el ataque, los delincuentes escaparon en los autos sin robar nada, en tanto el hijo del gendarme asesinado fue trasladado al hospital Militar para su asistencia.
Testigos directos
Las fuentes dijeron que el otro gendarme y su hijo no llegaron a disparar y que resultaron ilesos.
Ambos se convirtieron en testigos preferenciales del episodio y aportaron datos importantes sobre el hecho y de los autos en los que se movilizaba la banda.
La información aportada por estos testigos permitió que esta tarde la policía detuviera a un sospechoso de haber participado del asalto, cuando a bordo de un auto como el descripto por las víctimas llegó al hospital de Haedo para recibir asistencia por un balazo en el pecho.
En el lugar del tiroteo la policía encontró cerca de 20 vainas servidas calibre 9 milímetros y 11,25, mientras que en el auto del gendarme se detectaron 13 orificios de bala.
Vecinos aterrados
Esta mañana, los vecinos de Ciudadela se mostraron conmocionados por la violencia del episodio.
Uno de ellos, identificado como Raúl, detalló a Télam que cuando se preparaba para ir a trabajar escuchó una seguidilla de disparos, aunque no se animó a asomarse para ver qué sucedía por temor a ser herido.
"Estamos viviendo presos de los propios ladrones, no podemos salir tranquilos a la calle porque siempre tenemos miedo de que nos roben o directamente que nos maten", expresó el vecino.
La pesquisa por el hecho quedó a cargo del titular de la Unidad Funcional 6 de San Martín, Rubén Moreno, quien procuraba determinar las circunstancias del episodio y si el móvil fue el intento de robo o existió otra motivación.
Para esta jornada, el fiscal aguardaba los resultados preliminares de la autopsia y peritajes ordenados en la escena del crimen y sobre el auto de la víctima.
Además, se recolectaban testimonios de vecinos, ya que si bien se trabaja sobre la pista del robo, resulta sospechoso a los investigadores la cantidad de delincuentes que intervinieron en el hecho y la modalidad del ataque.




