Esta semana, los propietarios de los carribares manifestaron su voluntad de volver al anterior emplazamiento por la abrupta caída de las ventas y la falta de comodidades aunque el titular de Control del municipio, Cornelio Collins señaló que está “absolutamente desestimada” la posibilidad del regreso a su anterior ubicación.
Cabe recordar que desde el 3 de enero, los puestos de comidas rápida que atendían tradicionalmente sobre la avenida Costanera de la ciudad fueron reubicados por el municipio sobre calle Gutiérrez.
María Rosa Canalis es dueña del puesto de comidas número 57 y presidenta de la Asociación de Carribares y Afines. Sobre la situación que atraviesan los puestos explicó que comprenden que las visitas de clientes cayeron por el estado de la economía pero el espacio asignado por el municipio “empeora las cosas”.
“Somos parte de la sociedad donde ofrecemos un servicio y vivimos la misma situación que todos, pero si a eso le sumamos las pocas condiciones que nos ofrecen para nuestro negocio todo es peor”, expresó Canalis.
Actualmente, en los ocho carribares ubicados sobre calle Gutiérrez trabajan unas 50 personas más los proveedores.
“Sabemos que a la Costanera no vamos a volver porque el intendente ya dijo que ni hablemos de regresar así que ahora esperamos resultados de la reunión con los concejales”, expresó puestera conocida como “La Gallega”.
Canalis explicó que como lugares alternativos habían propuesto al Ejecutivo un espacio cercano al Parque de la Locomotora o en las cercanías del Lawn Tenis Club pero nunca tuvieron respuesta.
“Decidieron el traslado de los carribares en el mes más alto de ventas y fue el más bajo de muchos años y todavía no nos podemos recuperar”, advirtió.
Silvia, otra vendedora, señaló que sobre calle Gutiérrez no logran vender “ni el 20 % que en el anterior emplazamiento. Queremos volver, antes nos compraban muchas familias que venían de visita y ahora acá no nos encuentran”, expresó.
A su vez, comentó que en algunas oportunidades, inspectores municipales montan operativos de control en la zona por lo que “cortan las esquinas y la gente no puede llegar a comprarnos. Piden los papeles de autos y motos o vienen a controlar de Ruidos Molestos”.
También aseguró que los vecinos del barrio no quieren que estén ahí y les presentan quejas permanentemente.
“No hay agua, no hay baños y así es imposible trabajar”, puntualizó Silvia.
Con concejales
El martes último los concejales Carlos Suárez (FPCyS), Luciano Leiva (FPV) y Héctor Acuña (SFC) se reunieron con propietarios de carribares para atender sus reclamos. Del encuentro, participaron en representación de los carribares Martín Leguizamón, de Mister Pizza; Roberto Fruncen, de Krunchi; Sofía Cardozo, de Melchobar; Olga Falkenmayen, de Saymon, y Andrea Acuña, de Rodan Bar.
Luego de la reunión, el edil Luciano Leiva expresó que “vamos a trabajar la situación como tema de la agenda legislativa” e indicó que “les pedimos que todo el material que ellos hayan tenido como propuesta al Ejecutivo nos lo hagan llegar a los efectos de analizarlo”. La semana entrante habría un nuevo encuentro y “los próximos días se buscará qué salida poder darle a la situación, de manera tal de contemplar la rentabilidad y el empleo de los carribares de la Costanera”.
Por su parte, Héctor Acuña, dijo que “fue una reunión altamente positiva, donde los concejales nos nutrimos de los reclamos que en este caso tiene que ver con una acción comercial loable y con el sustento de actividades que son casi familiares”. “Creo que determinadas políticas públicas no pueden aumentar la brecha social y el desempleo, sino que es necesario compatibilidad la urbanización de la ciudad con el desarrollo de determinadas actividades económicas”, reflexionó.
Acuña cuestionó las “contradicciones que tiene el Ejecutivo entre lo que dice y lo que hace. Creer que tiene el poder absoluto para planificar o disponer determinadas cuestiones de la ciudad es un error conceptual. La ciudad la hacemos entre todos”. Por eso, expresó su voluntad para que haya “un cambio, una rediscusión, donde se puedan consensuar los derechos del intendente y del Concejo para planificar la ciudad para todos y no por capricho y para unos pocos”.






