El estacionamiento medido en el microcentro de nuestra ciudad está por tomar nuevos rumbos con el fin de mejorar el ordenamiento del tránsito y promover el uso racional del espacio público.
El municipio está terminando de redactar los pliegos para licitar este servicio -que tiene a su cargo desde junio de 2007- pero pretende dejar atrás a las tickeadoras, que en los últimos tiempos no fueron ajenas a los actos de vandalismo. La idea es poder poner en funcionamiento un sistema de lectoras a distancia de tarjetas magnéticas, que se cargarán con crédito para cubrir los gastos de estacionamiento de cada usuario. La información que estas máquinas recojan será procesada en una central informatizada, que el conductor podrá consultar a través de Internet como comprobante del uso de este servicio.
El subsecretario de Control de la Municipalidad, Marcelo Toniollo, adelantó algunas características del servicio que pretende incorporar nuestra ciudad. “Estamos terminando de armar los pliegos con Planeamiento Urbano, Cómputos y los técnicos del Seom, que esperamos tener listos en 15 días, con las especificaciones técnicas. Pero estamos demorados por algunos aspectos técnicos, porque queremos tener en cuenta las experiencias de las otras municipalidades (como Rafaela, Río Cuarto, Neuquén y Bahía Blanca) que llevan algunos meses con este nuevo sistema”, precisó el funcionario.
También advirtió que “no queremos tener más el sistema para insertar una tarjeta en las tickeadoras porque el vandalismo es muy grande, lamentablemente. El sistema actual ya venía siendo deficitario porque tenía poco mantenimiento cuando lo tomó la Municipalidad, cuando terminó el contrato de concesión con el Sistema de Estacionamiento Medido. Las máquinas estaban muy deterioradas y en febrero de este año les tiraron ácido por las ranuras. Por eso optamos por este sistema sin ranuras, para lectura a distancia”.
En este punto, aclaró que “no es que las máquinas actuales sean malas; tienen 12 años de uso y demostraron que tienen sus bondades. El problema es que habría que hacer un gasto enorme para poner el sistema en condiciones óptimas de funcionamiento con una tecnología ya superada. Hoy se tiende a usar cada vez menos el dinero corriente”.
Sin ranuras
En relación al nuevo servicio, Toniollo planteó que “el sistema que se licitará no va a ser con ticket sino con tarjeta de lectura a distancia. Vamos a ver si tenemos suerte y se presentan los interesados en ofrecer un nuevo sistema on line: una lectora de la tarjeta va a registrar el vehículo que está ingresado en una central, en donde quedará registrada el alta y la baja de ese vehículo. La tarjeta se podrá cargar en distintos puntos de venta. Posteriormente, el conductor tendrá una clave personal para poder ingresar a ese sistema a través de Internet y poder ver -a partir de colocar el número de dominio- los registros del uso del estacionamiento, que será sólo para lectura e impresión, y no para modificarlo”.
También anticipó que “el nuevo sistema tendría que tener 83 máquinas porque se evalúa la posibilidad de ampliar la zona de estacionamiento medido, ya que hay otros lugares dentro de la ciudad y saliendo del microcentro, que está demandando un ordenamiento del tránsito y el uso racional del espacio público”.
Por último, el funcionario municipal justificó los cambios mencionando que “con este sistema primero queremos terminar con el problema de la falta de monedas porque la circulación no es la suficiente y, además, le han cambiado la aleación de su acuñación y las máquinas no las reconocen. Esto está ocurriendo con las de 25 y 10 centavos. Las últimas acuñaciones se hicieron en Sudáfrica y, en vez de níquel se les pone hierro, según nos informó el Banco Central”.
En este sentido, agregó que “estos lectores de monedas (tickeadoras) están programados para esta acuñación y rechaza las nuevas monedas. Para su reprogramación, deberíamos remitir las máquinas a su lugar de origen: Francia, lo que demanda 60 días”.




