Este lunes se cumplen seis años del fallecimiento del padre Edgardo Trucco. Con ese pretexto, la comunidad de la Basílica de Guadalupe, donde él desarrolló su fértil labor pastoral, decidió recordarlo especialmente. "Queremos rendir homenaje a su memoria y reivindicar una vez más el estilo de vida que él nos mostró. Al mismo tiempo, nos mueve la intención de seguir trabajando para que su ejemplo siga orientando las opciones cotidianas con las que cada ciudadano construye y engrandece una sociedad más fraterna", explican en un documento elaborado con motivo del aniversario.
"Sus palabras, siempre actuales, nos hacen volver la mirada hacia una triste realidad que nos invade y llena a nuestra ciudad de dolor: armas, violencia, muertes, droga... Ésa fue su preocupación. Y hoy tiene que ser la de cada santafesino", afirman.
"Era marzo de 2000 y el padre Trucco, conocedor de la realidad del barrio y de la ciudad toda, porque en esa realidad basaba su accionar pastoral, ayudaba a descubrir a quien quisiera escucharlo una Santa Fe golpeada por la presencia de droga, alcohol, prostitución y armas, y la amenaza que esas miserias significaban para las familias, los jóvenes, los niños. Fue su iniciativa la que convocó a participar, a abrir los ojos, a expresarse, a no mirar para otra parte, para defender lo mejor que tenemos, los que fueron los destinatarios de su tarea de pastor: las familias y los chicos", sostienen.
"La educación y la prevención se nos presentaron como los caminos más adecuados. Y muchos asumimos el compromiso de trabajar en esas líneas", afirman desde la Basílica.
Principios
Decía el Padre Trucco: "No podemos dejar de proponer caminos de respuestas a las familias y a los jóvenes y chicos frente a los riesgos cotidianos que empobrecen o condenan sus vidas por la droga, el alcohol, las propuestas que degradan e impiden ver con alegría las posibilidades hermosas de la vida: crecer en libertad y madurez. Necesitamos contar con la actitud de colaboración de cada uno".
"Lo más importante es que los chicos vean en nosotros laicos, maestros, catequistas o curas claros testigos de la justicia, de la verdad y del compromiso con los demás".
"El esfuerzo debe estar en el hacer, pero especialmente en el ser nuestro en medio del mundo, para que nuestra vida suscite en nuestros chicos deseos de ser como ese señor, esa señora, ese otro chico, ese cura, como mi papá, como mi mamá: testigos de una lucha cotidiana por un mañana más fraterno y solidario, un mañana sin armas, sin drogas, sin prostitución, sin todas esas realidades tan perjudiciales como absurdas".
Hoy, la comunidad recupera una frase del sacerdote: "Que no haya nada válido, justo, solidario, fraterno y constructivo que no apoyemos con toda el alma, ya que en los gestos comunitarios, en la búsqueda del bien común, se alimenta la esperanza"
"Por eso, ante un presente en el que aparecen acrecentados esos terribles males, por la falta de diálogo entre hermanos, los egoísmos personales que corroen el entendimiento entre compatriotas, preguntémonos: ¿qué hemos hecho personal y comunitariamente para revertir esas situaciones? ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros? ¿Es posible asumir un protagonismo esperanzado intentando cambios desde lo más simple para devolverle el valor a la vida, a los sueños, al futuro? ¿Podremos gestar comunitariamente una apuesta a la paz? ¿Seríamos capaces de comenzar por unirnos, pese a las diferencias, en un proyecto que comience con un ser más hermano, más solidario, más justo, más veraz, más "jugado' en favor de todos?", plantean.
"Renovemos, entonces, nuestro compromiso de mantener viva en la acción de cada día, la palabra del padre Trucco, "sin reclamar pedestales, bustos de bronce o placas que nos perpetúen', como él decía, sino para hacer realidad sus sueños, que hoy son también los nuestros".
"Lograrlo, depende de cada uno de nosotros: católicos o de otros credos, simples ciudadanos o dirigentes, empleados o funcionarios. Basta con que seamos coherentes con los principios que declamamos".
"Quienes formamos la comunidad de la Basílica de Guadalupe invitamos a todos los santafesinos a sumarse a rezar por el descanso del Padre Trucco en la misa del lunes 16, a las 19.30 en la Basílica. De ese modo, también buscaremos la ayuda de Dios para que nos fortalezca en la lucha por mantener viva la esperanza de una ciudad en paz, una Santa Fe a favor de la vida".






