Por Nicolás Loyarte - [email protected] Iba a ser elegido por la FIFA como el mejor jugador del Mundial. Había hecho un gol en la final. Un penal pateado 'con champagne'. La picó suave al ángulo superior izquierdo de Buffón. Sufrió una lesión en su hombro derecho y decidió seguir en lo que sería su último partido de fútbol profesional -como había anunciado-, nada menos que en la final del Mundial. Sin embargo, algo pasó por su cabeza. Porque a los 7 minutos del segundo tiempo del alargue Zidane forcejeó con Materazzi dentro del área italiana, y cuando regresaba a tomar su marca cruzó algunas palabras con el jugador adversario, giró en seco y le propinó un fuerte cabezazo en el pecho que lo tiró al suelo. Un escándalo. El árbitro argentino Horacio Elizondo no observó la violenta agresión de Zidane, pero como el italiano permanecía en el suelo, el partido se detuvo. Mientras los médicos asistían al jugador caído, Elizondo buscaba enterarse sobre qué había ocurrido. Fue entonces cuando un arbitro asistente llamó al juez principal y le describió lo sucedido. Según trascendió a minutos de finalizado el encuentro, el asistente tampoco habría visto la agresión de forma directa, pero comprobó lo que los compañeros del jugador agredido le relataban al arbitro principal cuando lo observó en la pantalla de televisión. Un hecho sin precedentes en el fútbol, de haber sucedido así, que ocurre en la final de un mundial. Entonces Elizondo le mostró la tarjeta roja a Zinedine Zidane. Adiós bochornoso al fútbol. ¿Qué le habrá dicho Materazzi? Incomprensible para los amantes del buen juego. A pesar de todo, la FIFA le dio este lunes a Zidane el Balón de Oro, y lo eligió (según el voto de los periodistas) como el mejor jugador de Alemania 2006. Más tarde trascendió el enojo de esta decisión de parte de algunos sectores que criticaron la agresión de Zidane, lo que propagó el rumor respecto de que se habría votado antes de la final. Un empañado festejo para el francés. Por otra parte, la máxima federación mundial informó que el cuarto árbitro, Medina Cantalejo, habría observado "con sus propios ojos" (sic) la agresión. Una picardía estas palabras, porque todos observan con sus propios ojos. Lo que se debe decir es si esos "propios ojos" observaron la agresión de manera directa o por la pantalla de televisión.
Triste retiro para el francés
¡Qué pasó, Zidane!
A pesar del incidente la FIFA le dio el Balón de Oro.
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