Un jefe policial a cargo de la investigación del crimen de Rosana Galliano aseguró hoy que "hay prueba suficiente para sospechar" de los cuatro detenidos por el asesinato, entre ellos el viudo José Arce y su madre, y que el caso ya podrá ser considerado "esclarecido".
"Hubo elementos de prueba suficientes como para sospechar. Es material testimonial, informativo, documental y pericial de todo tipo, que llevaron a ordenar esta medida", sostuvo esta tarde a la prensa el comisionado Rubén Lobos, jefe de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) Zárate-Campana.
"Desde el punto de vista policial, entendemos que cuando llegamos a medidas compulsivas de este tipo podríamos considerarlo esclarecido. (...) Después vendrá el juicio", opinó Lobos, quien remarcó el crimen por encargo como la "hipótesis más fuerte" y que "estuvo desde el principio" de la investigación.
El jefe policial habló con la prensa minutos después de las 16, cuando Arce, Elsa Aguilar y Pablo Leguizamón, los tres sospechosos detenidos esta tarde -el cuarto ya se encuentra en prisión por otra causa-, fueron trasladados a la DDI.
El comisionado explicó que los sospechosos serán luego derivados a distintas comisarías a designar por la Jefatura Departamental Zárate-Campana, donde quedarán alojados hasta ser requeridos por el fiscal Marcelo Pernici para tomarles declaración indagatoria.
Lobos dijo que los hermanos Gabriel y Pablo Leguizamón "tenían antecedentes penales por delitos contra la propiedad" y que el primero de ellos "está detenido desde noviembre por robo calificado en Capilla del Señor".
También señaló que "la esposa de Leguizamón está detenida como cómplice del robo".
Consultado sobre precisiones de los elementos recolectados que complicaron la situación de estas personas, el jefe policial destacó que "hay prueba física que los vincula directamente con el arma homicida".
"Como en todo delito complejo, como éste, la prueba se valora de manera integral. Hay prueba directa, indirecta, indicios y presunciones", describió.
"Fue un trabajo continuo durante trece meses y sin escatimar esfuerzos en comunión perfecta con el fiscal coordinando las tareas de campo como los técnicos", continuó.
Según Lobos, se arbitraron "todos los medios que se puedan imaginar: desde el análisis de cruces telefónicos hasta la autopsia psicológica".
"Esta última es una herramienta orientativa que permite utilizar determinados razonamientos para hacer presunciones. Y es muy útil", puntualizó.
En ese marco, un gabinete de psicólogos policiales analizaron el contenido de la causa para trazar perfiles sobre la víctima, la escena del crimen y los sospechosos.
Estos profesionales que actuaron pertenecen a la División Secuestros de Personas de la Superintendencia Norte de Delitos Complejos de la Policía bonaerense.
Télam





