Según Jefatura, el chico robaba chanchos y abrió fuego contra los uniformados apenas escuchó la orden de detención. Según su padre, el menor arriaba caballos que habían escapado de su campo a tierras fiscales. José Luis Pagés Juan Carlos Rodríguez, padre de Andrés, el chico de 17 años que el domingo a la siesta perdió la vida tras ser alcanzado por una bala policial, dijo que su hijo no era un delincuente y que, cuando la muerte lo sorprendió en los bañados de la laguna Setúbal, trabajaba en el arreo de su propios caballos. Rodríguez, quien cría animales en un campo que alquila en el paraje conocido como Chaco Chico, salió al cruce de las versiones difundidas por voceros de la URI, las cuales presentan los hechos registrados al norte de Guadalupe, como el resultado de un enfrentamiento entre policías y ladrones. Según esos trascendidos, una comisión de la seccional 8a. con apoyo de la Brigada de Intervención Barrial acudió al lugar del hecho -un punto situado detrás de un basural, adonde comen cerdos, cabras, perros y roedores-, porque según una denuncia efectuada por los criadores, algunos cerdos estaban siendo robados. Luego, según las versiones difundidas en forma oficiosa por Jefatura, los uniformados que desembarcaron en el lugar tropezaron con la resistencia armada de dos delincuentes. El pretendido intercambio de fuego habría concluido cuando Andrés, menor de 17 años de edad, cayera mortalmente herido, alcanzado por un balazo en la espalda, mientras su compañero -otro adolescente de su edad-, era reducido y esposado en el lugar. Siempre según fuentes oficiosas, el herido habría sido cargado en una ambulancia para ser llevado en dirección hospital José María Cullen, pero, lamentablemente, habría fallecido en el trayecto. El menor Rodríguez dejaría de existir como consecuencia de las graves lesiones que le produjo el proyectil que le dio en la espalda y quedó alojado en su pecho. Falsedades Pero contra toda esta argumentación salió el padre del chico muerto a decir que las versiones que ganaron la calle son falsas, porque su hijo no tenía antecedentes delictivos, no portaba armas de fuego, ni sabía usarlas, "ni siquiera usaba como hacemos los mayores, un cuchillo `verijero' para los trabajos del campo". El hombre que la mañana de ayer no encontraba consuelo, aclaró -mientras su hijo era velado en la cochería Española-, que el muchacho hacía lo que era costumbre, es decir: había salido de su propio campo para buscar los caballos que suelen escapar en dirección a campos fiscales y bañados que lo circundan. En eso habría estado Andrés cuando las patrullas irrumpieron en la escena. "Mi hijo era un chico de campo, no estaba armado, porque no portaba armas ni las sabía usar. Es más, con armas o sin armas, le tenía tanto miedo a la policía que jamás se habría atrevido a resistir". Rodríguez -padre-, sostiene que su hijo "seguramente se asustó y, cuando vio a la policía se echó a correr". En esas circunstancias, entiende Rodríguez, "le tiraron por la espalda, lo mataron a traición, como no se mata siquiera a un delincuente", dijo conteniendo el llanto. Las versiones Los Rodríguez, al parecer, tienen mucho para contar en "Asuntos Internos" y más aun para decir a la justicia acerca de este suceso que les arrebató la vida de uno de sus cuatro hijos. Lo dicho por Juan Carlos Rodríguez en cuanto a la personalidad del menor fallecido fue ratificado por la abuela Sandrina Ortobina. Ella recordó a su nieto Andrés como un chico honrado y trabajador a quien, desde la infancia, le apasionaban las tareas campestres. Ella vive en una casa vecina al domicilio paterno de Andrés, es decir en avenida A. del Valle a la altura del 10.000, donde los vecinos no tienen nada que reprochar a ese grupo de familia. En el lugar donde cayó Andrés Rodríguez -detrás de un basural y en la zona de bañados que se extiende entre avenida General Paz y la laguna Setúbal-, apareció un revólver 22. Presuntamente, ésa sería el arma empuñada por el menor abatido, según la policía. En ese mismo sitio, fue detenido un amigo de Andrés, como él, también menor de edad, y sus dichos podrían no ser coincidentes con las versiones circulantes. No obstante, fuentes oficiosas insistieron desde Jefatura en calificar el hecho como "enfrentamiento armado" y aseguraron que, entre los vecinos de la zona, habrían sido recogidos algunos testimonios que así muestran los hechos.




