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El abogado penalista Iván Leguiza, defensor de uno de los menores imputados por el doble homicidio de barrio Barranquitas, aseguró hoy que tanto su cliente como el otro joven involucrado sufren “graves problemas de adicciones”.
Los dos prestaron declaración en el Juzgado de Menores Nº 2, la semana pasada, y continúan privados de la libertad bajo el cuidado de la jueza Ana María Elvira.
“El caso es muy complejo y complicado”, tanto “por la trascendencia que tuvo”, como “por la violencia empleada” para matar a las víctimas. “Es terrible, pero creo en la inocencia de mi pupilo”, afirmó el profesional.
Consultado por las características del menor implicado, el penalista reconoció que “es un chico que tiene un problema de adicción muy fuerte” y así lo dijo ante la jueza Elvira al contar que “consumía dos bolsas de cocaína por día”.
“Rafa” y “Junior”, los dos imputados de 17 años, pasaban el tiempo como cuidacoches en la zona de la terminal de colectivos y cargan con el rótulo de ser integrantes de “la banda del poxi”, que deambula por la zona de la plaza España.
Aunque no tienen relación de parentesco eran muy cercanos por la relación de uno de ellos con la hermana del otro, lo que los llevó a pasar largos ratos juntos.
Sobre el caso puntual, Leguiza contó que “hoy se iba a hacer un careo entre los dos menores, pero se suspendió” por pedido de “Junior”. El abogado sabe que su defendido, “Rafa”, “es el más comprometido”, puesto que el remisero lo reconoció en rueda de personas; no obstante dijo que “es una prueba ambigua” el secuestro de una bolsa de La Selecta en la casa del acusado, “porque esas bolsitas se pueden encontrar en la calle”. También reveló que el menor estaba bajo “libertad asistida” por un hecho de robo. Y por último consideró “una decisión acerada la de decretar la libertad por falta de mérito del remisero” dispuesta por el juez Darío Sánchez.




