Por Juliano Salierno - [email protected]
La Justicia local procesó a los dos sicarios que mataron a Jorge Domingo Minniti, el empresario porteño abordado el mediodía del 1º de diciembre, cuando salía de cobrar una cuenta de una casa de artículos de electricidad en Santo Tomé. También fue procesado el hijo del dueño del comercio, porque pasó el dato para que se consumara el atraco.
Antes de que comenzara la feria judicial de enero el juez de Instrucción Quinta, Darío Sánchez, dictó el procesamiento y confirmó la prisión preventiva para los tres implicados.
Los santafesinos Mauro Bravo y Claudio Ortiz están acusados por el delito de “homicidio criminis causa y robo calificado por el uso de arma de fuego”. Gustavo Cardona, que vivía en Santo Tomé, fue procesado como “partícipe primario de robo calificado por el uso de arma de fuego”.
Un tercer implicado apodado “Richard” está prófugo y con pedido de captura. Se trata de la persona que hizo de nexo entre el entregador y los delincuentes que atacaron a Minniti.
El ataque
La mañana del 1º de diciembre Bravo y Ortiz llegaron hasta un negocio de venta de artículos de electricidad, donde les habían dicho que estaría su presa. El hombre llevaba un maletín en el que guardaba una importante suma de dinero.
La misión era despojarlo de la plata y escapar con el botín. Pero Jorge Minniti intentó defenderse cuando Ortiz, de 20 años, lo sorprendió al subir a su camioneta.
Se oyeron varios disparos, tres de los cuales impactaron en el cuerpo de la víctima. Entonces el delincuente tomó el maletín y se subió a una moto Beta 125 cc negra que conducía Bravo, que tiene 23 años.
Una cuadra y media más adelante el asesino se bajó de la moto y se subió a un Fiat Siena negro manejado por “Richard”, a quien Cardona le habría encomendado conectarse con los ladrones para dar el golpe.
El violento episodio ocurrió poco antes del mediodía, en las puertas del comercio de calle 12 de Septiembre al 2900 de Santo Tomé. Por el sitio y el horario, varias personas vieron desde distintos ángulos cómo ocurrieron los hechos.
Esos testigos ocasionales, junto con la confesión de uno de los asesinos, le permitieron al juez Sánchez reunir la prueba suficiente como para dictar los procesamientos, que hasta esta mañana no habían sido apelados.
Jorge Minniti fue trasladado de urgencia al hospital Cullen, donde falleció a las 13.10 por las graves heridas.
La confesión
En su declaración en la policía y ante el juez, Bravo dio detalles y definió la participación que cada uno de ellos tuvo en la planificación y ejecución del crimen.
Dijo que “se trataba de una cuestión de arrebato a un viajante por un dato que le había dado Gustavo Cardona a Richard”. También contó que Ortiz lo apuntó con el arma para que no se escapara cuando empezaron los disparos. “Quedate quieto porque te tiro” le habría dicho.
Contó que recibió una paga de .000 esa misma tarde, cuando le ordenaron que “no abriera la boca”. Con esa plata y la moto Beta se compró un VW Senda.
Pero pronto la policía llegó hasta él y más tarde sucedieron las detenciones de Ortiz, que se escondía en Rosario; y Cardona, que hacía como si nada hubiera pasado mientras atendía su negocio.
Cuando los indagaron, Ortiz y Cardona expusieron sus coartadas y negaron los cargos. Asimismo, el juez encontró mayor sustento en los dichos de Bravo y en las declaraciones de testigos, dos de los cuales reconocieron al asesino en rueda de personas.
En cuanto a Cardona, su papel fue el de partícipe primario, ya que “proporcionó la información necesaria e imprescindible, aportando datos concretos” sobre el circuito de cobranza de la víctima.
El muchacho que ejecutó a Minniti está preso en la Cárcel de Coronda. Los otros dos se encuentran en seccionales de la ciudad.
Habló la familia Minniti
Walter Minniti, uno de los cuatro hermanos de Jorge, expresó su satisfacción por la resolución judicial, a pesar del dolor que significa para la familia afrontar la pérdida de un ser querido. Tuvo palabras de elogio para con el juez Darío Sánchez y destacó la labor policial, porque “en 29 días trabajaron para esclarecer” el caso.
“Si bien no nos alcanza, nos parece muy bien” y estamos “satisfechos porque encontraron al homicida”, expresó Walter. En nombre de su familia ahora pide “que Cardona vaya a un lugar común”, a una cárcel como el resto de los delincuentes y que no tenga privilegios.
Los Minniti estuvieron en Santa Fe para fin de año, cuando se entrevistaron con el juez para pedir el esclarecimiento del caso. En ese sentido, Walter aseguró que “vamos a seguir trabajando” para “profundizar” la investigación, porque al parecer, este ataque no habría sido el primero en la zona.
Por último dijo que “estamos armando una marcha” para realizar un “escrache público” frente al negocio de uno de los implicados, pero no confirmó cuándo será.
Amigo del padre
La muerte de Jorge Minniti causó gran consternación en la población de Santo Tomé y Santa Fe, pero mayor fue la sorpresa cuando trascendió que el entregador había sido el hijo de su amigo y cliente desde hacía al menos 30 años.
El padre de Gustavo Cardona había estado con Minniti esa noche, compartiendo una comida en su casa mientras miraban un partido de fútbol. Ambos hombres llegaron a forjar una amistad producto de la relación laboral, ya que Minniti era proveedor de los materiales que vendían los Cardona.
El día del crimen, cuando los familiares de la víctima llegaron a Santa Fe, los Cardona fueron los primeros en acompañar a la familia, al punto que hasta ayudaron con algunos trámites. Pero todo cambió cuando Gustavo, un hombre de 30 años, quedó detenido. A partir de entonces la relación familiar se cortó abruptamente y ni siquiera habría existido un pedido de disculpas, según expresó uno de los miembros de la familia Minniti.





