El molusco más célebre del mundo, el pulpo Paul, tardó hoy sólo unos pocos segundos en augurar un triunfo de España contra Holanda en la final del Mundial de fútbol de Sudáfrica 2010.
Desde su acuario en Oberhausen, en el oeste de Alemania, el octópodo adivino levantó la tapa de la caja de plexiglás señalada con la bandera española y se comió el mejillón que estaba adentro en lugar del holandés.
Es la primera vez que se pide a Paul un vaticinio sobre un partido en el que no juega Alemania. El pulpo, que hizo hoy también por primera vez dos predicciones, había vaticinado media hora antes el triunfo de los germanos contra Uruguay en el partido por el tercer puesto.
La velocidad con que se decidió el pulpo despertó sin embargo suspicacias en Alemania, así como el hecho de que el animal se haya decidido en ambas ocasiones por el mejillón del mismo lado, como si se hubiera acostumbrado al procedimiento y ya no meditara los resultados.
El animal, que como se repite en Alemania, tiene ocho cerebros, ocho tentáculos y pesa 700 gramos, ha sido múltiplemente amenazado de muerte en Internet, y en su defensa salió incluso el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
“Estoy pensando en mandar un equipo de protección al pulpo‘, afirmó irónicamente el mandatario tras la victoria española contra Alemania en semifinales el jueves, vaticinada previamente por Paul.
Desde la mañana una nube de periodistas se había reunido ante el acuario del molusco, que aparentemente no se estresó ni se sintió presionado por la numerosa presencia.
En las calles de Alemania se ven ya camisetas con la figura del octópodo, hoy una de las figuras con más prensa del Mundial de Sudáfrica.
Paul acertó hasta ahora el resultado de todos los partidos de la selección germana, incluidas las derrotas contra Serbia en la primera fase y contra España en las semifinales.
Si el pulpo volviera acertar ahora, habría predicho correctamente ocho partidos mundialistas, una verdadera proeza matemática. Ya los seis primeros juegos que acertó son una hazaña: según los cálculos de un matemático alemán consultado por dpa, las posibilidades de lograrlo son sólo de dos por ciento.
En Alemania se lamenta que el de Sudáfrica sea posiblemente el último Mundial en el que se contará con las dotes adivinatorias de Paul, ya que los pulpos de su especie viven rara vez más dos años, edad que el famoso molusco supera ya por seis meses.
Por los mismos motivos es también improbable que participe con sus vaticinios en la Eurocopa de 2012 en Polonia y Ucrania.
Fuente: DPA




