Funcionarios, militantes sociales y familiares de víctimas de la causa en que se investigó el funcionamiento de una maternidad clandestina en el Hospital Militar de Paraná, destacaron el fallo que condenó a los implicados y resaltaron la importancia "histórica" del juicio para la provincia de Entre Ríos.
En ese marco, el ministro de Gobierno de la provincia, Adán Bahl, aseguró hoy que a partir del fallo "finalmente, la provincia ingresa en la senda de la justicia, la verdad y la memoria".
Así lo expresó el funcionario tras escuchar el veredicto del tribunal oral federal de Paraná que juzgó a los ex integrantes del batallón de inteligencia 121 de Rosario, y a un médico del hospital castrense local.
En tanto, la iniciadora de la causa, Sabrina Gullino, reconoció estar "sorprendida porque apostábamos a perpetua" para los secuestradores de su madre, Raquel Negro, y de su hermano mellizo, que continúa desaparecido tras el parto en el hospital militar de Paraná, en marzo de 1978.
"Igual estoy contenta de que se cierre esta parte", dijo al recalcar el valor del juicio que, sostuvo, "aportó no sólo la condena de los imputados, sino además el hecho de saber que el "Melli está vivo y que tenemos herramientas para encontrarlo“.
Recalcó que el juicio permitió desterrar la hipótesis de su hermano mellizo muerto a las pocas de nacer, como dijeron algunas versiones.
A su vez, el integrante de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, José Iparraguirre, dijo que ôes un triunfo del movimiento de derechos humanos la condena de los cuatro militares y del médico Zaccaría", imputados en la causa.
"Salió la verdad a la luz, así que para nosotros es una alegría enorme“, completó el dirigente.
La luchadora por los derechos humanos y hermana de un desparecido, María Luz Pierola, recordó por su parte que "hacía 30 años que veníamos peleando por esto".
"Vamos a ir por más", prometió antes de reconocer que "hemos logrado en Entre Ríos la condena de los genocidas, lo que no es poco", recalcó.
En la causa Hospital Militar se investigó el destino de los hijos mellizos de los militantes montoneros desaparecidos Raquel Negro y Tulio Valenzuela.
Los bebés, un varón y una nena, nacieron en el nosocomio castrense en marzo de 1978 y fueron inmediatamente separados de su madre.
La nena, que fue abandonada en un orfanato de Rosario, fue anotada inicialmente como Sabrina Gullino, hasta que recuperó su identidad en 2008.
Tras la lectura del veredicto, la Mesa por Juicio y Castigo organizó un festival popular frente a los tribunales federales locales.
Télam





