Paulista de Brasil derrotó 2-1 a River Plate de Argentina en un partido disputado la noche del miércoles por el Grupo 8 de la Copa Libertadores de América en Jundiaí, en el interior del Sao Paulo. Paulista consiguió la victoria mediante goles de Amaral, a los 10 minutos, y Jailson, a los 15. Para River Plate descontó el colombiano Jairo Patiño (21). Con este resultado, Libertad de Paraguay lidera con ocho puntos seguido de River Plate con seis. Paulista está tercero con cinco y espera que una combinación de resultados le permitan el milagro de seguir en carrera. Ultimo está El Nacional de Ecuador con dos puntos. Debutante en la copa y con apenas dos empates en cuatro partidos, Paulista quiso reivindicarse ante la hinchada que colmó el pequeño estadio de Jundiaí, una ciudad del interior de Sao Paulo. Sabedores que necesitaban ganar para sobrevivir en el torneo atacaron desde el comienzo. Trataron además de aprovechar que River Plate dejó en Argentina a la mayor parte de sus titulares. Paulista se adueñó del balón y desprolijamente salió a buscar el gol que le diera la tranquilidad. Lo consiguió a los 10 minutos con un formidable disparo de 30 metros de Amaral, que resultó inatajable para el portero argentino. Cinco minutos después Lucas desbordó por la derecha y envió un centro para el segundo palo. Allí apareció Jailson para anotar el 2-0 con un fuerte cabezazo. River se fue armando de a poco e insinuó buen juego. El arquero brasileño Rafael tapó varios disparos con olor a gol. Sin embargo el descuento argentino llegó en forma un tanto fortuita. Patiño recogió un rebote afuera del área y disparó al arco sin mayores pretensiones. Para suerte de River Plate, el balón se desvió en un jugador, descolocó al arquero brasileño y mansamente llegó al fondo de la red. Tras el descanso, Paulista aguardó a River Plate en su campo y de ese modo los locales apostaron a contragolpear. River Plate se adueñó del mediocampo pero sus jugadas se diluían sin crear mayores zozobras para los locales. El entrenador argentino Daniel Passarella ingresó al campo a Ernesto Farías para darle más potencia al ataque. A los 80, la zaga local sacó prácticamente de la línea un remate de Farías que parecía sellar el empate. Las acciones se tornaron imprecisas y duras en los últimos minutos. El partido tuvo un trámite entrecortado, plagado de faltas y con jugadas en las áreas que los arqueros conjuraron con solvencia.




