Rosario y su conurbano están en 10,4 % y Santa Fe suma 8,4 %. La ciudad del presidente es la de mejor indicador según el Indec, y Catamarca tiene el penoso récord de 14,2 % de su población activa sin ocupación.
Río Gallegos, la ciudad del presidente, resultó ser la ciudad con menor nivel de desocupación al término del primer trimestre del año, con el 1,7 por ciento contra el promedio del 9,8 por ciento a nivel nacional (10,1 por ciento sin los planes sociales), mientras que en segundo lugar se colocó San Luis con el 1,9 por ciento, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En el extremo opuesto se colocó la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, con un índice de desocupación del 14,2 por ciento, seguido de los partidos del Gran Buenos Aires y Tucumán, con valores superiores al 11 por ciento, y con el 10 por ciento en Salta, Rosario, Río Cuarto, San Nicolás y Villa Constitución.
Un trabajo realizado por el Palacio de Hacienda dio cuenta de que en todas las regiones hubo una caída en la tasa de desocupación y que en las ciudades del interior la caída ``fue más marcada que en el Gran Buenos Aires''.
Además, la baja de la tasa de desempleo en el total de aglomerados del interior fue más marcada en el primer trimestre de este año, con el 1,7 por ciento promedio, contra el retroceso del 1,1 de igual período de 2006.
Analistas económicos y sociólogos coincidieron en destacar que el índice de desocupación se mantendrá a lo largo de este año por debajo de los dos dígitos. La tasa de desocupación del 9,8 por ciento informada por el Indec para el primer trimestre del año representa un descenso de 1,6 puntos porcentuales respecto de igual período de 2006 -cuando se ubicó en el 11,4 por ciento- y superior en un punto porcentual a la del cuarto trimestre del año pasado, cuando, con una tasa del 8,7, se estimó que los desempleados eran 1,5 millones.
Crecimiento y trabajo
Ante estas cifras, el sociólogo del Conicet Julio Testa destacó que durante los últimos años la baja de la tasa de desempleo fue bastante rápida, acompañando la tasa de crecimiento de la economía.
Desde 2003, el Producto Interno Bruto (PIB) viene creciendo a una tasa del 8,5 por ciento anual, mientras que la desocupación pasó de 17,8 por ciento ese año al 8,7 a fines de 2006.
``Como se proyecta un crecimiento del 7 por ciento del PIB para este año es sostenible que la desocupación se mantenga en un dígito'', dijo Testa. En similares términos se pronunció el especialista Julio Neffa, del Centro de Estudios de Investigaciones Laborales, dependiente del Conicet para quien ``todo hace esperar que, si el ritmo de crecimiento continúa, el desempleo es altamente probable que se mantenga debajo de los dos dígitos''.
Para Neffa, existe un problema en el modelo productivo, que conspira con la creación de más empleo, ya que ``la mayor inversión de capital expulsa mano de obra, como ha pasado en el campo''.
Las grandes empresas invierten en tecnología y en menor medida en mano de obra, ``por lo que hay que alentar el desarrollo de las pymes, que utilizan más mano de obra que capital'', dijo el especialista.
Neffa destacó también que la reciente reactivación se basa, en gran medida en la construcción, ``que si bien genera empleo, después no permanece. Distinto es invertir en una fábrica, que permanece y que siempre necesitará obreros para hacerla trabajar''.
Redacción El Litoral





