Por tercera vez en menos de 48 horas la muerte volvió a ser noticia en el sector suroeste de la planta urbana, paradójicamente el más castigado por la emergencia hídrica que aflige a todos los vecinos de esta ciudad.
Primero, un chico murió ayer a la madrugada con la cabeza destrozada por un balazo. Luego, ayer al mediodía, apreció muerto, en medio de un charco de sangre, un vecino del barrio Sur. Y anoche, la policía ingresó al barrio San Lorenzo para retirar de una casa de material, aunque en extremo precaria, el cadáver de un tercer hombre: Jorge Carnevale, de 51 años.





