Juan Pablo Balbuena es el Jefe de la Agrupación Cuerpos de la Unidad Regional II y fue uno de los primeros en ingresar al complejo de torres, minutos después de recibir el primer llamado al 911 y de que se produjera la explosión.
Al llegar, una gran nube de polvo y humo los envolvió. Todavía ardían los primeros pisos de la torre. Y había gente, mucha gente: “Lesionados, vecinos que querían ayudar, curiosos”, describió.
Tras solicitar la presencia de los bomberos, del servicio de emergencia 107 y de personal municipal, se abocó a organizar las tareas de rescate. “Vimos que en el último piso, en el noveno, había gente pidiendo auxilio. Logramos ingresar por un edificio continuo hacia el oeste por los balcones, ya que los ascensores no funcionaban y las escaleras estaban destruidas”, relató Balbuena a El Litoral.
“Logramos rescatar a una familia, un nene de tres años, una nena de 10, la mamá y el esposo, que es el que más herido estaba”. José Fernández tenía un politraumatismo facial severo, la mujer politraumatismo varios y los niños estaban intoxicados con monóxido. Junto a los bomberos, se inició una evacuación descendente del edificio incendiado logrando llegar al piso cuarto, “donde el calor era insoportable y ya no se pudo avanzar más, pero intervinieron los bomberos para sacar a todos del edificio”. En el camino el equipo fue rescatando más gente. Otras 15 personas salvaron sus vidas en distintas circunstancias.




