Unas 200 mil personas acompañaron anoche el tradicional Vía Crucis organizado por el padre Ignacio Peries, el sacerdote oriundo de Sri Lanka a quien se le atribuyen poderes sanadores y convoca multitudes en la parroquia Natividad del Señor, del populoso barrio Rucci.
El buen tiempo acompañó a los fieles, cuya cifra fue estimada por fuentes policiales entre 180 y 200 mil personas, que participaron de los seis kilómetros en los que se recrean las 14 estaciones de la vía dolorosa de Jesús. Procedentes de distintas provincias y del Uruguay, Chile, Brasil y México, los devotos se congregaron frente al templo parroquial, ubicado en el noroeste de la ciudad, desde donde partieron precedidos por el carismático religioso de 55 años. Momentos antes del inicio, se repartieron miles de cruces de madera y rosarios especialmente confeccionados. Los promesantes recorrieron las estaciones de la vía dolorosa, acompañados por tres grandes cruces de madera, que fueron establecidas en distintos lugares del barrio, entre rezos y meditaciones del padre Peries.
Las alternativas del Vía Crucis fueron seguidas a través de radios locales, mientras que varios vehículos acompañaron la marcha para llevar a personas con problemas de salud o con discapacidades físicas.
En tanto, más de un millar de efectivos policiales, personal de la Guardia Urbana Municipal, de la Cruz Roja, y médicos y enfermeros del Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria (Sies) prestaron asistencia a los peregrinos junto con 700 servidores de la parroquial rosarina.
"Dios está detrás mío"
Luego de caminar unos seis kilómetros, llegaron a la intersección de Palestina y Camino de los Granaderos, frente a una gigantesca cruz, desde donde el padre Peries pronunció una breve homilía e impartió la bendición a la multitud acompañado por el arzobispo de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan. El carisma del padre Peries hizo que este Vía Crucis creciera hasta dimensiones impensadas por el propio arzobispado de Rosario, que no siempre acompañó esta manifestación de fe popular.
El primero congregó unas 500 personas, el segundo 1.500, ya en el tercero fueron más de 5.000 los peregrinos. Desde entonces la convocatoria fue en constante aumento, incluso en 2008 cuando se hizo bajo una torrencial lluvia. En tanto, este año la multitud alcanzó los 200 mil fieles, según las estimaciones policiales.
La parroquia Natividad del Señor, ubicada en Mena 2284, es hoy receptora de una de las manifestaciones de fe católica más trascendentes de la Argentina. Cada fin de semana o en celebraciones religiosas especiales, decenas de miles de personas buscando las bendiciones y las imposiciones de manos del padre Peries. Sin embargo, el propio sacerdote dice no ser un sanador, sino simplemente un hombre que transmite la voz y el designio de divino. “Dios está detrás mío, usándome como su instrumento”, dijo más de un vez el sacerdote.
Télam/DyN






