Un viernes a sangre y fuego se vivió en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, a raíz de una ola de inseguridad que produjo muertos, heridos, tiroteos, asaltos y hasta una toma de rehenes en un banco. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, se reunió con representantes de la Policía Federal y la SIDE, mientras el jefe de la cartera de Seguridad bonaerense, León Arslanián, ordenó organizar un comité de crisis, dijeron fuentes del caso. Arslanián consideró, hace 48 horas, "satisfactorios" los resultados obtenidos por la policía provincial en su lucha contra el delito durante 2005 y resaltó el descenso de ilícitos, en parámetros comparados con 2003. Los sucesos de ayer demostraron la reaparición de al menos una gran banda delictiva -por el arsenal de guerra secuestrado en la localidad de San Martín tras el robo a una camioneta- y la decisión de un grupo de tomar durante horas a una decena de clientes del banco que pretendían robar, en San Isidro. Siete horas de tensión en el Río de Acassuso Cuando se accionó la alarma, empleados y clientes que estaban en el banco Río de Acassuso fueron tomados de rehén. La tensión estuvo concentrada durante la tarde frente a esa entidad bancaria, en donde los asaltantes no querían deponer su actitud hasta que, siete horas después, la policía irrumpió en el local y liberó a los rehenes. Armados y jugados para matar en Carapachay Esa toma de rehenes se conoció en horas del mediodía, minutos después de que en San Martín un policía fuera asesinado y otro quedara herido al ser atacados por delincuentes que llevaban un verdadero arsenal de guerra. Con lanzagranadas, fusiles y pistolas, cuatro hombres vestidos de azul y guantes de látex robaron una camioneta en Carapachay, pero la policía los siguió y se generó un tiroteo frente a Villa La Rana, en San Martín. Allí, un hombre fue detenido y sus tres cómplices escaparon, mientras que acción se disponían a perpetrar. Asesinada en La Matanza En La Matanza, a la misma hora, dos hombres quisieron robar una carnicería, pero un policía se encontraba en el lugar y dio la voz de alto, tras lo cual se inició un tiroteo en el que una joven fue asesinada frente a sus hijos. También resultó herido el policía, en tanto uno de los ladrones fue dejado por desconocidos, sin vida, en un centro asistencial de Villa Lugano. Fuentes policiales manifestaron la sospecha de que el joven fallecido pudo haber intervenido en otro episodio, muy cerca de allí, durante la madrugada, cuando un hombre fue asesinado frente a su esposa y sus tres hijos en autopista Perito Moreno, en un intento de robo. La familia, originaria de Tucumán, regresaba de sus vacaciones cuando un grupo, en otro vehículo, intentó interceptarlos. El conductor quiso evitarlo y la camioneta terminó incrustándose contra un alambrado. En ese momento los agresores realizaron varios disparos: el hombre de 47 años recibió un balazo en el pecho y murió poco después, mientras su esposa resultó con heridas en una rodilla. Como no podía faltar, otra vez los abuelos Ancianos de Capital Federal y el Gran Buenos Aires volvieron a ser blanco de delincuentes que quisieron robar sus pertenencias, mientras un niño de 13 años recibió un balazo en la cabeza cuando quiso evitar que un adolescente de 17 le robara la bicicleta en la localidad bonaerense de General Pacheco. El Litoral.com / DyN




