Juan Ignacio Novak

El saxofonista y compositor Juan Torres Fernández lanzó “Cambios”, definido por Daniel “Pipi” Piazzolla como “un disco tremendo”. Se trata de un disco bisagra para el músico radicado en Buenos Aires. “Las canciones transitan de un estado a otro de la mano del jazz”, afirmó.

Juan Ignacio Novak
El músico Juan Torres Fernández lanzó su segundo disco “Cambios”. Es la segunda placa discográfica de este saxofonista y compositor nacido en Bahía Blanca y radicado en Buenos Aires, que en este caso propone ocho obras de su autoría creadas especialmente para su formación de cuarteto. Las mismas transitan por diferentes corrientes musicales, arribando a una sonoridad del jazz contemporáneo.

Torres Fernández, que actualmente dirige su propio cuarteto con Leandro García de la Maza en piano, Flavio Romero en contrabajo y Fernando Moreno en batería, hizo de la música su profesión. “Lo sigo viviendo a modo de juego y eso me gusta. Mi trabajo es original, busco que sea transparente y honesto, con todos los riesgos que eso acarrea”, apuntó en una entrevista concedida a este medio.
Su flamante disco “Cambios” nació casi en sintonía con la noticia de la llegada de su hija. “Junto con ella, se empezó a gestar y a escribir este segundo disco. Inspirado y motivado por semejante noticia no pude hacer más que empezar a escribir música”, recordó.
Para Juan, es un disco bisagra en su carrera porque lo escribió trabajando muy a fondo cada componente, las líneas melódicas, el ritmo y la armonía. “Todo pensado y repensado para lograr comunicar mi manera de oír hoy la música y creyendo firmemente que el camino que quiero seguir es éste, el de la música original, la música propia”, explicó.

De la turbulencia a la calma
“Cambios” abre con “Hasta pronto”, un tema que según el propio autor despide a seres amados (“que sé que volveré a encontrar”, afirmó) y cierra con otro llamado “Gracias”, que está dedicado a todos los que estuvieron al lado de Juan y lo acompañaron en el itinerario representado en el álbum.
“En el medio de las dos canciones que abren y cierran el disco, respectivamente, hay un recorrido con turbulencia, con calma, transitando de un estado a otro de la mano del jazz y buscando comunicarnos a través de cada tema, comunicarnos a través de nuestras improvisaciones”, afirmó.

Seguir buscando
Los dos años pandémicos no resultaron indiferentes para Torres Fernández en términos artísticos. “Como todos, tuve mucho tiempo para pensar. Cuando de pronto todo el mundo se detuvo y no estaban más los ensayos, los conciertos, las giras, los encuentros de improvisación con amigos, me pregunté en voz alta ‘¿Qué quiero yo de la música?’ y luego de pensarlo y hablarlo unos meses, la respuesta fue: ‘Quiero hacer mi música, tocar música original’ porque considero que ahí está la obra artística, en compartir lo propio”, destacó.
“Me gusta la música, me gusta el jazz y para mí, jazz es sinónimo de evolucionar. Es seguir buscando, no detenerse. Por ese motivo, quiero componer y tocar lo que tenga para decir”, remarcó.
Lo que viene
Desde que decidió, en 2010 estudiar jazz en el Conservatorio “Manuel de Falla”, Torres Fernández se formó con referentes como Ernesto Jodos, Carlos Lastra, Eloy Michelini, Juan Pablo Arredondo, Valentín Reiners, Daniel Johansen y Marcelo Gutfraind. Desde entonces, sus inquietudes lo llevaron a formar parte de varios proyectos, para mantenerse constantemente en movimiento.
Respecto a los proyectos sobre los que pondrá énfasis en los próximos meses para honrar esa necesidad de avanzar, indicó que continuará tocando la música de “Cambios” y escribiendo nuevo repertorio para el grupo. Por otro lado, tiene previsto un cuarteto de saxos con tres amigos y colegas: Emmanuel Famin, Juan Presas y Pablo Moser.