El próximo 21, el Teatro Astengo de Rosario abrirá sus puertas a una propuesta íntima, sensible y descontracturada. Allí, el artista casildense Sergio “Checho” Dal Lago presentará “Pequeña teoría del beso imperfecto”, una experiencia escénica que combina relato, música y reflexión para invitar al público a detenerse un rato en aquello que, justamente, nunca termina de encajar del todo: la imperfección.
Un artista casildense llega al Teatro Astengo con “pequeña teoría del beso imperfecto”
Se trata de una obra que mezcla música, reflexión y humanidad. Es un formato que apuesta a la conexión genuina con el público.

Lejos de las fórmulas cerradas o de las respuestas definitivas, la obra se mueve alrededor de una pregunta tan simple como profunda: ¿qué pasa cuando aquello que imaginamos perfecto se revela inevitablemente imperfecto? Desde ese punto de partida, Checho construye una serie de historias atravesadas por el error, la fragilidad, los vínculos y la belleza de lo incompleto.

Con una puesta cálida y cercana, el espectáculo propone mucho más que sentarse a ver una obra. La experiencia comienza incluso antes de ingresar a la sala, con una recepción que incluirá aperitivos de autor de Daniel Fiori y un catering de excelencia; en una especie de antesala pensada para predisponer los sentidos y acompañar el clima emocional de la noche.

“Pequeña teoría del beso imperfecto” se apoya en la palabra y en la música para construir un recorrido emocional donde conviven momentos de humor, introspección y sensibilidad. Sin solemnidad, pero con profundidad, Checho invita a mirar de otra manera esas pequeñas fallas cotidianas que muchas veces intentamos esconder, aunque son justamente las que nos vuelven humanos.

Dal Lago viene desarrollando un lenguaje propio, donde la canción, el relato y la escena dialogan constantemente. En esta nueva propuesta, esa búsqueda aparece más madura y más cercana, en un formato que apuesta a la conexión genuina con el público.
La cita será el próximo 21 en el Teatro Astengo de Rosario a las 19, en una noche que promete emoción, cercanía y una invitación abierta a reconciliarse con aquello que nunca sale exactamente como estaba planeado. Porque tal vez, como sugiere la obra, ahí también habita la belleza.








