Ignacio Andrés Amarillo

En vísperas del lanzamiento del primero de cuatro discos que sacará con su proyecto artístico principal, el polifacético artista se reencontrará con su público, de la mano de nuevas y viejas canciones.

Ignacio Andrés Amarillo
Boom Boom Kid (conocido como Nekro desde sus inicios en Fun People, seudónimos de Carlos Damián Rodríguez) vuelve este viernes 14 a Santa Fe, para presentarse al frente de su banda y su propuesta musical que escapa a las etiquetas. El reencuentro será en Tribus Bar & Arte (Pedro Vittori 3523) desde las 22. Las anticipadas con descuento se consiguen en Santa Fe Rock And Tour (San Martín 2347, locales 8 y 9), Terco Tour (San Martín 2945, local 14), Corrientes 367 (Paraná) y en el bar.
En la previa de la visita, y con la voz tranquila al otro lado de la línea (“tengo la garganta dormida, acabo de salir de un consultorio, explicó, sin perder la buena predisposición”) dialogó con El Litoral sobre su actualidad y la vigencia de las ideas que lo movilizan desde siempre.
Actividad
—Siempre estás de viaje, hace poco estuviste en Europa y Japón. ¿Cómo fue la experiencia?
—Muy buena, muy bonitos los viajes. Uno siempre aprende cosas si se mueve y no se encierra. A Japón era la cuarta vez que iba: tengo grandes amigos.
—¿En qué circuitos tocás allá?
—Allá no encasillan a la música, por lo menos donde me muevo yo. Toco en bares, en sótanos, en galerías de arte.
—Este año salió “Rosas rotas”, como “single adelanto” de unos cuatro discos que decís que vas a sacar en el año. ¿Cómo es proponerse un laburo así?
—Es muy fácil para mí: simplemente ganas de hacerlo y concretarlo. Ése es el motor, y en tiempos como los que estamos viviendo aún más, ganas de salir a decir cosas más que nada. Por eso, estuve bastante silenciado, no tenía ganas de hablar; hablé antes de las elecciones de gobierno que hubo. Saqué singles; tenía más ganas de viajar; grabar, pintar, escribir lo hago todo los días, pero ahora tengo más ganas de hacer.
—Sos de los que producen todo el tiempo. Era cuestión de juntar los temas y en algún momento eso tiene que salir.
—Y sí, salen. Siempre grabo, pero no tenía ganas de mostrar nada, aunque mostré un montón: tengo cuatro o cinco canciones ya editadas, dando vueltas por ahí. Pero ahora, me pintó de vuelta y joya, joya para ustedes (risas). Ahora (por los shows de miércoles y jueves en el Margarita Xirgu) presento tres singles de Fun People en vinilo. El 19 de mayo sale el “Disco del otoño”, que sería el primero.
Vigencia
—Lográs cierto balance entre este presente de actividad y la historia: poder tocar temas de Fun People, seguir tirándote en una tabla sobre el público... ¿Cómo se logra esa síntesis?
—No sé. Eso habría que preguntarle a los que mueven los hilos. Porque aún tengo canciones que considero lamentablemente vigentes a nivel letra. Las tengo que salir a tocar porque son mi herramientas para descargarme, para decir lo que pienso. Por eso continúo con algunas de ellas tocándolas en el escenario. La búsqueda siempre es la misma: mi propia libertad, el amor y la búsqueda de paz.
—Algunas cosas deben cambiar. Mantenés una gran energía en el escenario, pero no debe ser igual que a los 20.
—No me doy cuenta: ahora la paso mejor que cuando tenía 20 años.
Autogestión
—Siempre fuiste estandarte de la independencia artística. Lo elegiste cuando era una opción, y para muchos ahora es el único camino. de alguna manera estás mejor preparado para moverte en este mundo nuevo.
—La verdad que no sé, man. “Abanderado” no sé quién me habrá puesto, algún periodista, porque mi intención no es ésa, ni fue. Sí, me gustó siempre preparar mi comida, hacer mi quinta. Mis abuelos eran tapiceros y hacían sus muebles ellos mismos. No sé, vendrá de ahí. Con los discos sigo de la misma manera, lo que cambia es el mundo. Yo cambio también, pero siempre garpa más lo casero que el plástico. Quizás, ahora la gente se dio cuenta de que no hace tanto bien el azúcar, la harina blanca...
Abriendo puertas
—Tenés proyectos paralelos por afuera de la estructura o la etiqueta de Boom Boom Kid. ¿Hay algo en vista?
—Siempre: ahora estoy por sacar un disco de la música de una película de “Drácula” que se encontró en Campana, filmada en el año ’72; hice la música con un amigo mío. Voy a sacar un disco acústico este año aparte de los otros cuatro, y también un single en vinilo y digital, que se va a llamar “Pet Sounds” (como el disco de Brian Wilson).