Un cerrado y constante aplauso acompañó los restos de Luis Alberto Spinetta, en el lento andar del cortejo fúnebre que a las 12.10 abandonó la funeraria del barrio porteño de Belgrano con rumbo a un cementerio privado de Pilar.
Lágrimas y muestras de dolor se sucedieron tras los aplausos para despedir al máximo artista del rock argentino que falleció ayer por la tarde, a los 62 años.
El cortejo se dirigió hasta el kilómetro 47 de la ruta Panamericana donde se encuentra el Cementerio Parque Memorial de Pilar, lugar donde se producirá el crematorio de los restos del genial músico. (Télam).








