Esta noche a las 20, en el santuario Nuestra Señora de los Milagros (San Martín 1588), se presentará la obra “La Cruz del Sur”, cuyo autor es el músico oriundo de Esperanza Daniel Pacitti, radicado actualmente en Alemania. Se trata de una composición en la que las partes de la misa de Rito Romano están musicalizadas con géneros folclóricos latinoamericanos: Kyrie (copla-baguala), Gloria (saya), Credo (bailecito). Sanctus (malambo), Benedictus (vidalita) y Agnus Dei (zamba norteña-rito incaico). La entrada será libre y gratuita.
El concierto será interpretado por el Ensamble Vocal Cantus Firmus y el Ensamble Musical de las Américas. El director de este espectáculo es Miguel “Otti” Gómez; el pianista, Franco Broggi; barítono solista, Alejandro Däppen; y tenor solista, Francisco Javier Scotta.
Uno de los padrinos del concierto en Santa Fe será Oscar Pecorari, más conocido como “Peco Fileteador”: custodio santafesino de un oficio Patrimonio de la Humanidad, el arte del fileteado, por más de 40 años. Su trabajo pudo apreciarse en los colectivos, en el Teatro Municipal de Santa Fe en la Legislatura porteña, en Tecnópolis, en el museo del Senado de la Nación y en China, entre otros lugares.
La madrina del concierto será Claudia Cabrera: enfermera del Hospital José María Cullen, es también integrante de la Agrupación Folclórica Tras la Huella.
Se trata de la tercera de cuatro presentaciones, auspiciadas por El Litoral, la Asociación Mariano Moreno, la Asociación Verdiana y la Sociedad Italiana de Paraná, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, la Cámara de Senadores de Santa Fe, la Municipalidad de Esperanza y el Teatro El Círculo de Rosario: El itinerario comenzó el jueves en el Teatro 3 de Febrero de Paraná, siguió el domingo 19 en la Iglesia del Perpetuo Socorro de Rosario y finalizará mañana en la Basílica Natividad de la Santísima Virgen María de Esperanza.
Contó el compositor, en una reciente entrevista con El Litoral: “En el caso de ‘La Cruz del Sur’, cada parte de esta misa está identificada con una, dos, o más géneros musicales sudamericanos, danzas inclusive; los que tienen formas, cadencias y usanzas, tradiciones y ritmos característicos, la mayoría inconfundibles que nos identifican.
El ritmo como bien dijo Rossini es el espíritu de la música. La especie humana conoció el ritmo antes de la melodía, supongo. El ritmo y la armonía son dos elementos cósmicos, y el ser humano, inclusive los animales tienen un ritmo innato.
El ser humano desde los tiempos más remotos danzó, y luego cantó a base de ritmos. El ritmo viene del cuerpo. Sudamérica rítmicamente es infinita, una riqueza indescifrable. Podemos identificar Sudamérica con la palabra ritmo, diría”.
Sobre sus influencias comentó: “Para quien quiera intentar escribir una misa en estilo digamos folclórico-clásico, en Sudamérica, no puede hacer a menos que tener como punto de referencia, tal vez el más alto, que es “Misa Criolla” de nuestro Maestro Ariel Ramírez. Es una idea que fascina y a la vez de dificultad elevada visto el farol tan alto que encendió el Maestro, y que nos ilumina. Son muchos los tentativos que hubo en distintos países de Centro y Sudamérica”.
Pero agrega: “Personalmente estudié también varios compositores, inclusive menos conocidos, como los del barroco, del setecientos y período clásico, sean, en especial, italianos, franceses y alemanes. Son innumerables. Es decir un análisis formal, vocal, armónico, contrapuntístico y mismo estético musical. Los hay refinadísimos y rebuscado, y diría desconocidos al público, por decir alguno, Doménico y Andrea Gabrielli, Nicolò Jommelli, Luigi Cherubini, etc.
Lo interesante es el análisis semántico y estructural, la visión y perspectiva que dan los distintos compositores en el encarar la ‘forma misa’. Los alemanes dan una impronta distinta a los italianos, y los franceses, como siempre, revolucionarios, innovadores y buscan de alguna manera una inspiración, que según mi personal opinión, entran en un sendero que llevan de alguna manera al impresionismo, o parten de él si póstumo”.
En lo personal, afirma que “esta obra es como decir ‘Volver’ luego de haber navegado varios mares, océanos, a tu puerto, inclusive habiendo superado varias tempestades, tormentas y algún huracán”.