El próximo viernes 11 de septiembre, a las 17, la parroquia Cristo Obrero de nuestra ciudad será escenario de una proyección especial de “El hombre nuevo”, documental de 2007 dedicado a la vida y la obra del padre Osvaldo Catena, sacerdote santafesino cuya trayectoria estuvo estrechamente vinculada con la renovación de la Iglesia, la música y el trabajo comunitario.
Proyectarán "El hombre nuevo", documental sobre el padre Osvaldo Catena
La función será en la parroquia Cristo Obrero, en el marco del 40° aniversario del fallecimiento del sacerdote santafesino. La actividad es organizada por la Fundación Padre Catena y la Organización La Brigadier. Se recibirán alimentos no perecederos y pañales para adultos destinados a instituciones del barrio.

La actividad es organizada conjuntamente por la Fundación Padre Catena y la Organización La Brigadier, y forma parte del ciclo de cine santafesino que lleva adelante esta última institución. La propuesta adquiere además un significado particular porque se desarrolla en el año en que se cumplen 40 años del fallecimiento de Catena, ocurrido el 29 de noviembre de 1986.
La convocatoria es abierta a todos los interesados. Como colaboración, se invita a quienes puedan hacerlo a acercar un alimento no perecedero o pañales para adultos, que serán destinados a instituciones del barrio.
Compromiso con su tiempo
Osvaldo Catena nació en Mariano Saavedra, provincia de Santa Fe, el 13 de abril de 1920, y egresó en 1943 del Seminario de Guadalupe. Desde sus primeros años como sacerdote combinó su labor pastoral con una profunda dedicación a la música y a la renovación de las formas del culto.
Perito en liturgia, participó como asesor en esa área durante el Concilio Vaticano II y trabajó para integrar la liturgia a la vida cotidiana, particularmente a través del canto.
En ese camino impulsó la Escuela de Música Sagrada de Santa Fe, fundó el coro Los Cantores de Cristo Obrero y organizó el grupo nacional de música litúrgica Pueblo de Dios, que continuó difundiendo su obra después de su muerte.
Su compromiso con la comunidad también tuvo una expresión concreta en el trabajo junto a los vecinos de la actual Villa del Parque, donde fue un impulsor de distintas instituciones del barrio. También se desempeñó como capellán del Colegio Nuestra Señora del Calvario y tuvo una participación activa en la formación de seminaristas.

La música como herramienta
La figura de Catena está asimismo ligada a uno de los capítulos más importantes de la música argentina. Trabajó junto al compositor Ariel Ramírez en la elaboración de la “Misa Criolla” y de la “Misa por la Paz y la Justicia”. Si bien su participación no quedó consignada oficialmente en esas obras, Ramírez reconoció públicamente en distintas oportunidades el aporte del sacerdote santafesino.
Catena fue además autor de diversos cancioneros litúrgicos, entre ellos “Gloria al Señor” y “Cien Salmos para cantar”, en los que reunió parte de su producción como compositor y compilador de obras de autores populares y cultos.
Su vínculo con la música también se extendió al ámbito universitario: integró el Instituto Superior de Música de la Universidad Nacional del Litoral y participó activamente en su proceso de renovación, llegando a desempeñarse como director de la institución.
Exilio y últimos años
El compromiso de Catena con su comunidad y con una concepción renovada del sacerdocio también tuvo consecuencias durante los años de violencia política y persecución. El 4 de octubre de 1974 debió abandonar Santa Fe luego de recibir amenazas de muerte por parte de la organización parapolicial conocida como Alianza Anticomunista Argentina (la “Triple A”).
Se radicó en Benito Juárez, provincia de Buenos Aires, donde transcurrió la última década de su vida. Allí continuó desarrollando su tarea pastoral y musical, con la misma dedicación que había caracterizado su trabajo en Santa Fe.
Murió el 29 de noviembre de 1986, en Benito Juárez, perteneciente a la diócesis de Azul, a los 66 años.

Recuperar su legado
Estrenado en mayo de 2007 en el Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral, “El hombre nuevo” reconstruye la trayectoria de Catena a través de un trabajo realizado por Matecosido Producciones.
La investigación estuvo a cargo de Fabián Alarcón, Marcelo Allende y Pablo Testoni, con guión y dirección de este último. La cámara y edición correspondieron a Marcelo Allende, mientras que la propuesta artística estuvo a cargo de Diego Lenarduzzi y Fabio González.
A casi dos décadas de aquel estreno, la proyección en la parroquia Cristo Obrero propone volver sobre la vida de un sacerdote que dejó una huella profunda en Santa Fe: desde el trabajo cotidiano con los vecinos y la formación religiosa hasta la renovación de la música litúrgica y su participación en una de las obras musicales argentinas de mayor trascendencia internacional.
La función del viernes 11 constituye así una oportunidad para reencontrarse con Osvaldo Catena y con una parte significativa de la historia social, religiosa y musical de Santa Fe, precisamente cuando se conmemoran cuatro décadas de su muerte.







