Julio Victorio de Rissio, tal su verdadero nombre, integra ya el pabellón de grandes humoristas nacionales con sus hilarantes bromas telefónicas que hicieron reír a distintas generaciones de argentinos.
Luego de conocerse la noticia de su internación, se hizo un pedido de oraciones desde su cuenta de Twitter: “El doctor está internado. Por favor, una oración para su recuperación, muchas gracias”.
A las pocas horas, llegó la más triste de las noticias cuando desde la misma cuenta en la red social confirmaron que el Dr. había fallecido: “El doctor ya está con Dios. Gracias Julio por todas las alegrías que nos diste. Dios te bendiga”. Un mensaje de agradecimiento que expresan todos aquellos que rieron junto a él.
Télam




