A lo largo de la primera semana de agosto los habitantes de Santa Fe tendrán la posibilidad de revivir una de sus actividades culturales más emblemáticas: Trombonanza. Que convirtió a la ciudad en la Capital del Trombón y que alcanzará este año su edición número 21, con participantes de Estados Unidos, México, Colombia, Paraguay y Argentina. Pero, en la previa, los santafesinos contarán con otra posibilidad de esas que no abundan: la de ver, en pantalla grande, el documental “Tromboneros”, que lleva la firma de Luciano Giardino, se realizó en el marco de la vigésima edición y se introduce en la intimidad del festival. La proyección tendrá lugar el 28 de julio a partir de las 20 en el Foro Cultural de la UNL (9 de Julio 2150).
El documental que entra en la “cocina” de Trombonanza
“Tromboneros”, de Luciano Giardino, se podrá ver este jueves en el Foro Cultural de la UNL. Se filmó en el invierno de 2018 y describe la trastienda del festival musical que, a través de sus más de veinte ediciones, se transformó en un emblema de Santa Fe y en una referencia internacional.


“Tromboneros” tiene su origen en un deseo del principal gestor de Trombonanza, Rubén Carughi, de dejar un registro audiovisual del evento. Pero también en un minucioso trabajo de observación del cineasta santafesino y su equipo para desentrañar sus claves centrales. A partir de este doble punto de partida, el documental muestra la intimidad de Trombonanza de la manera más simple y efectiva, es decir observando de cerca a los participantes, en especial a los estudiantes más jóvenes. Es que, para ellos, este encuentro implica la oportunidad de acceder, en su propio terruño, a clases que están al mismo nivel que las que se brindan en Estados Unidos o Europa para instrumentos como el trombón, el eufonio o la tuba, entre otros.

Punto de vista
Tal como le contó en su momento a El Litoral, el director descubrió durante el proceso de filmación aristas de Trombonanza que ponen de relieve su valor cultural y pedagógico. Por ejemplo, que hay músicos que comenzaron sus estudios asociados al trombón cuando tenían apenas 8 años, en el marco de la primera edición del encuentro y que continúan en el mismo camino veinte años más tarde. De modo que, para el desarrollo de “Tromboneros”, Giardino eligió el punto de vista de una estudiante llamada Matilde, a través de cuya mirada el espectador se puede adentrar en diversas instancias de la “cocina” de Trombonanza, que funciona al modo de un telón de fondo. Básicamente, el film intenta asumir el rol de un observador que se mete adentro del evento.

Otro aspecto que Giardino intentó demostrar con su trabajo es que Trombonanza funciona, al mismo tiempo, como espacio de formación y perfeccionamiento musical y como ámbito que permite el encuentro y el intercambio entre amigos. En ocasión de anticipar la primera proyección de su film, el artista lo sintetizaba con claridad: mientras en otros cursos de carácter internacional los profesores son vistos como una especie de semidioses, en el festival de Santa Fe se toman el tiempo para comer un asado con los propios estudiantes.
Producción y presentaciones
El film se rodó, en su mayoría, en los meses de julio y agosto de 2018 y su edición se concretó entre los meses de febrero y julio de 2019. La única proyección que tuvo lugar en la ciudad de Santa Fe, hasta el momento, fue la de 2019, en la previa a la vigésima edición de Trombonanza. El equipo que tuvo a su cargo la gestación de “Tromboneros” está integrado por Giardino en dirección y producción, Diego Pratto en fotografía, cámara y edición e Iván Paciuk en sonido. Lara Margaritini asistió en trabajos de producción mientras que Baltazar Albrecht fue segunda cámara en el concierto final. A lo largo de 2020 la película no se exhibió por las restricciones derivadas de la pandemia y el año pasado se estrenó en el Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires.

Para comprender de forma acabada lo que significa Trombonanza para los músicos dedicados a los bronces cabe citar un fragmento de un artículo del Dr. Irv Wagner, profesor de la Universidad de Oklahoma, en la revista de la Asociación Internacional de Trombón. “Es un fenomenal evento para trombones que se lleva a cabo cada año en Santa Fe, Argentina. Se ha convertido en uno de los principales destinos en el mundo de los trombonistas. Trombonanza es un ‘Festival tan fabuloso’, que para describirlo uno puede usar expresiones tales como ‘Lo mejor en su rubro’, ‘La cereza en la torta’, ‘Fuera de la vista’, ‘El tope de línea’, ‘Primera Clase’, ‘Una mina de oro’, ‘El cajón de arriba’, ‘Es un 10’, y más”.








