a actriz protagonista de Instinto básico, Sharon Stone (63 años, Meadville, Estados Unidos), reflexiona en sus memorias La belleza de vivir dos veces (Ediciones Camelot, 2021) sobre la relación con su familia, el acoso en la industria cinematográfica y sobre cómo el derrame cerebral que sufrió en 2001 cambió su vida.
Tenés que leerSharon Stone reveló que un cirujano aumentó el tamaño de sus pechos sin su consentimientoEn los siguientes fragmentos, ahonda en la relación con su madre, Dorothy Stone (88 años, Pensilvania, EEUU), que al igual que ella y su hermana Kelly Stone (60 años), sufrieron la violencia y los abusos sexuales de su abuelo materno Clarence Lawson. También narra cómo la difícil vida de su progenitora –criada en la pobreza y el maltrato– creó una brecha entre ambas que solo han podido curar el tiempo, el diálogo y el amor.
Ahora que nosotras, mi hermana y yo, nos hablamos con ella, con sinceridad. Ahora que hemos roto este voto de silencio y la vergüenza de otra persona; ahora que nuestro agresor, muerto desde que éramos pequeñas, se llevó su control con él. Ahora estamos presentes con la otra persona. Lo verdaderamente violento de la situación es que han pasado décadas. El estigma que se puso sobre nosotras, procedente de la sociedad y de su vergonzosa falta de actuación, de secretos en las familias, en la cultura, en las religiones, en realidades misóginas por todas partes, ya ha salido a la luz. Y pese a todo, nos perdimos una vida de amor, una vida de nuestra familia.
El mero hecho de hablarlo en alto entre nosotras despejó el ambiente, vació el espacio que había entre nosotras y nos permitió entendernos. Vi a una mujer a la que no conocía realmente, a una mujer brillante que nunca tuvo la oportunidad de soñar, de imaginarse como cualquier otra cosa, de imaginar una vida en la que podía ser lo que decidiera ser. Nunca tuvo opciones. Ni infancia, ni crianza, ni ternura, ninguna opción. Hazlo lo mejor que puedas con lo que recibas y da gracias.
"El niño brillante en demasía pero poco seguro de sí mismo, el que se esfuerza demasiado por complacer, el introvertido, el gracioso de la clase, el abusón, no solo las víctimas, los que han recibido palos", considera la actriz en su libro y recomienda a los profesores de Educación Física "prestar atención".