Tras 15 años y cinco álbumes de una de las colaboraciones más duraderas del rock moderno, Slash Ft. Myles Kennedy and the Conspirators (también conocidos como SMKC) regresan hoy con un nuevo sencillo y videoclip oficial: “Flying Blind”.
Slash Ft. Myles Kennedy and the Conspirators regresan con "Flying Blind"
El nuevo álbum homónimo llegará a todo el mundo el 26 de febrero de 2027 a través de Gibson Records, antes de iniciar una gira que los traerá a la Argentina, actuando en Buenos Aires, Córdoba y Mendoza.

Este tema, con aire de himno, es el primer adelanto de un nuevo y potente capítulo para la banda y da título a su muy esperado quinto álbum de estudio, “Flying Blind”, que se lanzará mundialmente el 26 de febrero de 2027 a través de Gibson Records. El clip fue rodado en el local The Viper Room de Los Ángeles y dirigido por John Harvatine IV.
Grabado en gran parte en directo junto a su productor habitual, Michael “Elvis” Baskette, en los estudios Barbarosa de Florida, el álbum de 12 canciones captura a Slash (guitarra y pedal steel), Myles Kennedy (voz), Todd Kerns (bajo), Brent Fitz (batería) y Frank Sidoris (guitarra rítmica) en su faceta más inmediata, instintiva y compenetrada.
La banda completó la mayor parte del disco en aproximadamente una semana, grabando a menudo dos canciones al día con los músicos tocando juntos en la misma sala. “Es un disco de rock and roll realmente divertido y espontáneo”, comenta Slash sobre “Flying Blind”. “Es algo muy directo, realista y crudo”.
Pasta de hit
Creada espontáneamente durante la preproducción, “Flying Blind” surgió cuando Slash presentó un riff justo mientras los músicos se preparaban para ensayar. La canción tomó forma rápidamente, combinando la inconfundible energía hard rock de SMKC con una melodía ascendente y un gancho inmediato que, a la postre, la convirtieron en la elección natural para presentar el álbum.
Slash explica: “Surgió en el estudio, durante la preproducción; se me ocurrió un riff y empezó a desarrollarse. No tenía nada de esa canción antes de que ellos llegaran; empezamos una sesión de ensayo y tocamos ese riff. Todo encajó muy rápido”.
“En cuanto a que fuera el primer sencillo, nunca sabes cuál será hasta que lo grabás. Al pensarlo, ‘Flying Blind’ parecía tener la sensibilidad melódica y el gancho adecuados para ser un sencillo”, remató.
Para Myles Kennedy, la letra de la canción que da título al álbum explora los atajos que la gente a veces toma en su búsqueda de plenitud. “Disfruté mucho componiendo la melodía de esta canción”, añade Kennedy.
“La forma en que comienza la progresión de acordes tenía una fluidez agradable. La letra trata sobre cómo, a veces, la gente intenta tomar atajos y buscar el camino fácil para alcanzar la felicidad o la iluminación”.
SMKC también ha anunciado la gira mundial Flying Blind World Tour 2027, una extensa serie de conciertos internacionales que comenzará en Latinoamérica en abril, llegará a Norteamérica el 23 de abril y continuará por el Reino Unido y Europa.
El primer tramo incluye un show en la Maipú Arena de Mendoza, el 4 de abril, y otro en la Plaza de la Música de Córdoba, el 6; al día siguiente será el turno del porteño Movistar Arena.

Reencuentro
SMKC sigue trabajando de la misma manera que al principio: reunirse en una sala, tocar y ver qué surge. Esa filosofía impulsa “Flying Blind”, el primer álbum de estudio de larga duración de la banda desde el aclamado “4”, lanzado en 2022.
Algunas de sus canciones surgieron a partir de maquetas y fragmentos musicales de Slash, mientras que otras se crearon de forma espontánea con los músicos tocando juntos en la misma sala.
Slash presentó el material inicial a Kennedy, quien añadió melodías vocales y letras antes de que las canciones se desarrollaran con arreglos para toda la banda, junto a Kerns, Fitz y Sidoris. “Es un compositor de riffs increíble”, comenta Kennedy sobre Slash. “También crea progresiones de acordes sencillas que resultan muy atractivas para las melodías. Funciona y es atemporal”.
A diferencia de los álbumes anteriores de SMKC, cuyos riffs y arreglos a veces evolucionaban durante las pruebas de sonido diarias y las largas giras, gran parte de “Flying Blind” se gestó en períodos de trabajo intensivo entre los otros proyectos de los miembros.
Slash desarrolló el material mientras estaba de gira con Guns N’ Roses, grababa su aclamado álbum de blues “Orgy of the Damned” y ponía en marcha el festival S.E.R.P.E.N.T.
Por su parte, Kennedy comenzó a trabajar en las canciones durante un descanso de Alter Bridge y mientras creaba su tercer álbum en solitario. “Nuestra agenda es apretada y hay que cumplirla; de lo contrario, todo lo demás empieza a verse afectado”, afirmó.
“Ahora damos por hecho que siempre estamos creando. Es una cuestión de entrenamiento: la parte creativa del cerebro no tiene tiempo de atrofiarse y simplemente sigues adelante”.
La banda se reunió de nuevo con Baskette -quien ya había producido los álbumes de SMKC “World on Fire” (2014) y “Living the Dream” (2018)- en su estudio Barbarosa, en Florida. Permanecer juntos durante todas las sesiones permitió que la química musical y personal, eje central de la banda, se convirtiera en una parte esencial de la grabación.
Al comenzar las sesiones, Slash dio a Baskette dos instrucciones claras: mantener la grabación lo más cercana posible a una interpretación en vivo y no sobrecargar las ejecuciones en la etapa de postproducción. “Él realmente se ciñó a eso”, comenta Slash. “El resultado fue magnífico”.
Los arreglos estaban prácticamente definidos antes de iniciar la grabación, pero se mantuvieron lo suficientemente abiertos como para incorporar ideas espontáneas en el estudio. Al tocar todos los músicos simultáneamente, la banda preservó al máximo la interacción natural y la energía de cada toma completa.
Kennedy grabó sus voces varios meses después y describe el álbum resultante como un punto culminante: “De todos los discos, el sonido y las interpretaciones de “Flying Blind” son mis favoritos. Tiene mucha presencia; se siente muy directo”, afirma.

Tema por tema
A lo largo de sus 12 temas, “Flying Blind” explora una amplia variedad de sonoridades sin renunciar a la base de hard rock directo característica de la banda. “Good Time Girl” combina un gancho creado con talk box y un marcado matiz country, influenciado por los pioneros Jimmy Bryant (guitarra) y Speedy West (pedal steel guitar).
Por su parte, “Sweet Kill” ofrece un rock audaz impulsado por riffs, que Slash califica como “probablemente lo más ochentero que he hecho en mucho tiempo”.
“One of Your Kind” avanza con un ritmo pesado y denso -gracias a la afinación grave de los instrumentos-, mientras que unos acordes incisivos de influencia punk impulsan “Here in Babylon”. “Thrill Seeker” se construye en torno a un vertiginoso riff descendente que mantiene un groove sólido y preciso.
“Rev My Heart” es un tema clásico de rock and roll lleno de energía, sustentado por una progresión inolvidable y una letra inspirada en la noche en que Kennedy conoció a su futura esposa.
El tema instrumental “Living the Dream” da continuidad a una tradición de SMKC, brindando a Slash espacio para improvisar y situando su inconfundible estilo guitarrístico en primer plano. “He incluido uno de estos temas instrumentales en todos los discos de los Conspirators, excepto en ‘Apocalyptic Love’”, señala Slash.
“Es divertido tener algo sobre lo que pueda abrirme e improvisar, sin pautas ni límites específicos. Está bien crear una pieza nueva para cada disco, así no tienes que tocar la misma en todos los conciertos”.
Una de las novedades más significativas del álbum es “Looking for a Miracle”, la primera canción que Slash compuso con pedal steel y la primera en la que el guitarrista incluye un solo grabado con este instrumento.
Slash desarrolló la idea musical original en el pedal steel antes de adaptarla a la guitarra para que toda la banda pudiera ensayar el tema. Posteriormente, retomó el pedal steel durante las sesiones de grabación y elaboró el solo en los estudios Barbarosa.
“Me encanta el pedal steel”, comenta Slash. “Es uno de esos instrumentos que permiten hacer cosas increíbles. Se ha convertido en algo importante para mí. Pero requiere dedicación; es un instrumento bastante complejo”.
Kennedy y el resto de la banda han sido testigos de cómo ha evolucionado la relación de Slash con el instrumento a lo largo del tiempo. “Durante mucho tiempo, ensayábamos para las giras o hacíamos la preproducción y luego nos íbamos, pero Slash se quedaba en su estudio practicando hasta altas horas de la noche para dominar el pedal steel”.
El álbum cierra con “Stem the Flow”, una imponente declaración final centrada en la desilusión ante instituciones y sistemas que antaño se creían inquebrantables. Contundente, espontáneo y variado, “Flying Blind” captura a SMKC sonando tan sueltos, crudos y compenetrados como siempre.
Devenir
Las raíces de SMKC se remontan al álbum en solitario homónimo de Slash de 2010, repleto de estrellas, en el que Kennedy participó como uno de los varios vocalistas invitados. La conexión musical y personal que surgió entonces evolucionó rápidamente hasta convertirse en una banda permanente.
“Empezar a trabajar con los Conspirators fue un feliz accidente derivado de aquel primer álbum en solitario”, comenta Slash. "Establecí una relación con ellos, tanto musical como personal, a la que no estaba dispuesto a renunciar cuando Guns retomó su actividad".
Lo que comenzó sin un plan a largo plazo se ha convertido en una colaboración de 15 años, con cinco álbumes de estudio y numerosas giras mundiales. "Me parece increíble que hayan pasado 15 años tan rápido”, dice Kennedy.
“Ha sido como un abrir y cerrar de ojos. Pero, como dicen, el tiempo vuela cuando te diviertes, y nosotros nos divertimos mucho. Es algo que parece un sueño; a veces tengo que pellizcarme para creerlo”.
Para Slash, la fuerza motriz detrás de “Flying Blind” y SMKC sigue siendo el puro placer de hacer música. “Cuando empezamos, no teníamos nada”, dice Slash.
“No pretendíamos conquistar el mundo. Lo hacíamos simplemente por el placer de hacerlo. Así que ahora nos reunimos y tocamos, lo pasamos muy bien, salimos de gira y repetimos la experiencia la próxima vez”. Slash se ríe. “Mientras haya electricidad, seguiremos enchufándonos”.








