Debaten sobre la contaminación en Humboldt
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El subsecretario de Medio Ambiente de la provincia, doctor Lorenzo Domínguez, realizó una pormenorizada descripción de la situación de la cuenca que desagua en el sistema Cululú-Salado.
Esperanza (C).- Una extensa reunión se desarrolló anoche en el Tiro Federal de Humboldt, donde el doctor Lorenzo Domínguez trazó un extenso panorama sobre la situación medio ambiental en la cuenca del río Salado.
Asistieron a la convocatoria el presidente comunal anfitrión, Germán Kahlow, y los legisladores provinciales Carlos Fascendini, Vivian Becker (Las Colonias) y Susana Broda (San Martín).
También concurrió el intendente esperancino Rafael De Pace, secretarios de su gabinete y ediles; Silvia Muda, secretaria de Planeamiento y Medio Ambiente del municipio de Rafaela; jefes comunales y representantes de Pilar, Nuevo Torino, Felicia, Grutly y funcionarios provinciales.
Tras la exposición del subsecretario de Medio Ambiente, los presentes reclamaron fijar plazos para el tratamiento y control de efluentes de las empresas rafaelinas y por la cava de calles Ramb y Janssen de Esperanza, de la firma Sadesa.
En principio Domínguez hizo referencia a la reglamentación de la ley 11.717 y a los inconvenientes que generan las actividades productivas en la zona. "Donde el hombre actúa, se desenvuelve y procura generar riqueza, produce algún efecto indeseable. Junto con el propósito buscado se produce alguna consecuencia indeseable", tras lo cual se mostró partidario de que se produzca en forma limpia.
"Hay 100 años de desarrollo económico industrial, agrícola-ganadero y comercial, intelectual, cultural en nuestra provincia. Estos 100 años de desarrollo tienen como correlato no más de 15 años de conciencia colectiva y de preocupación ambiental, y también de decisión de aplicar inversión en el futuro", señaló Domínguez.
"Este es el panorama -puntualizó- con que nos encontramos. Es la contracara de la riqueza, con las consecuencias indeseables, perjudiciales muchas veces, de la generación de riquezas. Esto no es solamente una responsabilidad o una facultad de grupos, sabios, académicos, ni siquiera de organizaciones intermedias. Esto es una responsabilidad común, social, y que nos compete e incluye a todos".
También el funcionario provincial planteó a los legisladores "avanzar hacia una producción limpia, que exige un marco de acuerdo político que solamente los buenos patriotas estarán de acuerdo en afrontar, responder y aportar".
Por otra parte, señaló que "básicamente, en esta cuenca de recolección de residuos industriales y agrícolas tenemos dos órdenes de contaminantes: metales pesados y carga orgánica sobre las aguas. En la atmósfera están los que son propios de cualquier concentración industrial, por el ejemplo el ácido sulfhídrico, óxido nitroso y los bencenos. Es decir que hay condiciones generales de las concentraciones industriales y específicas de la región".
El subsecretario de Medio Ambiente sostuvo que "el gobierno provincial propone poner el diagnóstico que tenemos y seguir aportando en un proceso dinámico y permanente que hemos heredado de los organismos ambientales que nos precedieron y que hoy estamos perfeccionando y profundizando", enfatizó.
Agregó que hay que "ejercer ese control, definir quiénes y cuáles son los que emiten determinados contaminantes y fijar plazos para que se produzcan dos cosas: por una parte el control de los efluentes y por el otro, producciones limpias. Las dos exigen inversión, quienes producen deben invertir en limpiar sus efluentes, al menos, y en producir limpio".
"No van a tener que escaparse, porque es la sociedad la que exige esto y nosotros somos los responsables de que esto se haga", concluyó Domínguez.
Durante la convocatoria que se realizó anoche y que duró cerca de 3 horas, Lorenzo Domínguez brindó un diagnóstico de las empresas que están en la cuenca del río Salado y los valores de metales pesados en distintos puntos de ella.
"En la zona de Esperanza, algunos de los principales actores son el Frigorífico Esperanza, Avícola Humboldt, la curtiembre Sadesa, Manufacturas del Interior, que desaguan en el canal de 1� de Mayo y a un conducto entubado que va directamente al río Salado", explicó.
Al referirse a Rafaela, nombró a"Curtiembre del Oeste Santafesino, los desagües cloacales, Marengo, Williner, Basso, Edival, que desaguan en el canal Sur, junto con lácteos Williner de Bella Italia; mientras que en el canal Norte arrojan Sodecar, Molfino, Rafaela Alimentos, Papel Técnica, Lácteos La Cabaña, canal que va a Las Prusianas, luego al Cululú, y finalmente, al Salado".
Asimismo, hizo referencia a algunos registros de cromo en esa cuenca monitoreados entre el 15 y 16 de noviembre pasado; aludió a que en "Rafaela, canal Sur -se detectaron 90 microgramos por litro-, y más cerca de la desembocadura de Felicia, 30. En el canal Norte, más cerca de Rafaela, no registrables, y luego, 30; mientras que en al arroyo Cululú, 20 al igual que en el canal de calle 1� de Mayo de Esperanza. En el río Salado, los parámetros van de 20, 10 y 20 microgramos".
Además, señaló que en los análisis "del 11 de enero de 2001 los registros son muy inferiores, con valores que van por debajo de 5 microgramos por litro de cromo. Estoy hablando del arroyo Las Prusianas, antes de la salida a Cañada Felicia y después de la desembocadura del arroyo Las Palomas, del arroyo Cululú, menos de 5 microgramos por litro".
Sadesa: Curtiembre; utiliza sales de cromo como curtiente; procesa entre 4.000 y 4.200 cueros por día. Posee tratamiento para recuperar cromo de sus efluentes. Realiza su procesamiento completo en la planta depuradora del Consorcio para la Preservación del Medio Ambiente y la Ecología de Esperanza. Los efluentes tratados son derivados al río Salado. Cumple con las condiciones de vuelco.