Conciliación obligatoria por despidos en Casilda
| |
Siguen las negociaciones para dar solución al virtual cierre del frigorífico que Rafaela Alimentos posee en la ciudad del sur y a los despidos masivos producidos el miércoles.
Después de una ardua audiencia, que se extendió por más de 5 horas en la Secretaría de Trabajo de Santa Fe, se dictó anoche la conciliación obligatoria en el conflicto desatado por los 378 despidos y el virtual cierre de la planta frigorífica de Casilda, perteneciente a la firma Rafaela Alimentos SA.
Ante estas condiciones, los empleados desistieron de la toma de la planta, y al cierre de nuestra edición se intentaba reiniciar las tareas fabriles, mientras se aguarda la próxima audiencia de partes que se llevará a cabo el martes por la tarde en la delegación Rosario de la Secretaría de Trabajo.
Allí se intentará arribar a una solución sobre las condiciones para que el frigorífico exportador -que venía con un déficit mensual de 250.000 pesos- pueda seguir operando con la totalidad de su planta laboral.
De la audiencia de ayer, que comenzó pasadas las 17, participaron representantes de la patronal y de los trabajadores, encabezados por el secretario general del Sindicato de la Carne de Casilda, Sixto Vallejos. Los acompañaron el intendente de esa ciudad, Eduardo Rosconi, concejales y el senador por el departamento Caseros, Ariel Brunetti. Por la Secretaría de Trabajo estuvieron Elvio Rivero y Silvia López, directores de las regionales Santa Fe y Rosario, respectivamente.
El secretario de Agricultura de la provincia, Oscar Alloatti, también actuó de intermediario entre las partes, que durante las primeras 3 horas de audiencia permanecían en salas separadas. En ese momento las exigencias eras dos: la patronal no accedía a iniciar el diálogo hasta tanto los trabajadores no levantaran la toma de la planta; por su parte, el gremio no quería responder a ese pedido mientras los despidos siguieran vigentes.
Pero luego de idas y venidas por los corredores del organismo laboral, los moderadores lograron que empresarios y trabajadores se sentaran a la mesa de negociaciones, que culminó con el dictado de la conciliación obligatoria.
Rafaela Alimentos, que compró la planta casildense después de la quiebra del ex frigorífico Carcarañá para incursionar en la exportación de cortes Hilton, se vio comprometida financieramente desde agosto del año pasado ante la situación generada por la aftosa -que provocó el cierre temporal de mercados extranjeros- y luego con la baja rentabilidad de las exportaciones a raíz del "mal de la vaca loca" en Europa.
"Por esas causas, el frigorífico venía teniendo un flujo de caja negativo que le generó un déficit mensual de 250.000 pesos y le cortó el crédito. Por eso si no logra reducir ese balance en rojo no está en condiciones de seguir operando", comentó Alloatti a El Litoral.
Ante esta situación la propuesta de la empresa -antes de los despidos- giraba en torno de la reducción salarial y de una extensión horaria de los empleados, lo que el gremio rechazó rotundamente.
Ahora, con las cesantías concretadas y la intervención de la Secretaría de Trabajo, la patronal volvió a insistir con la reducción salarial "en un total de $ 42.000 pesos mensuales (un promedio de $ 100 por cada empleado), lo que le significaría a la firma un ahorro de menos de la quinta parte del déficit que tiene actualmente", señaló el secretario de Agricultura. Y agregó que "del resto del rojo se haría cargo la empresa con esfuerzo propio y con un acuerdo de pago diferido con proveedores".
El funcionario del Magic indicó que "esta situación se mantendría hasta tanto la cuota Hilton (el frigorífico de Casilda participa con 770 toneladas) se mantenga en 4.100 dólares la tonelada", casi la mitad de lo que cotizaba hace algunos meses.
"Una vez que esos cortes vayan recuperando valor, la idea es ir devolviendo a los empleados su salario normal", comentó Alloatti.
A pesar de que no se vislumbró ninguna salida al diferendo, Alloatti aseveró que la audiencia "sirvió para acercar a las partes, que ahora retomaron un diálogo en buenos términos y sin agresiones".
También los sindicalistas aceptaron que "sentarse a la mesa de negociaciones fue un paso adelante", según señaló Vallejos, quien reconoció que la propuesta de baja de salarios "la están estudiando y buscando alternativas para que no se vea afectado el poder adquisitivo de los trabajadores".
Entre las opciones que presentaron en la audiencia de la víspera figuran un "cupo en kilos de carne por mes para cada operario y la posibilidad de que nos den el 10 % de las acciones de la planta" para compensar la quita de haberes.
Sin embargo el gremialista confía en que durante la reunión de próximo lunes del gobierno -hasta ahora encabezada por Miguel Paulón, titular del Magic- con los industriales de la carne de distintos frigoríficos, se anuncie una "ayuda económica" para los empresarios.
"Si esto sucede, la audiencia del martes va a tener otro color", aclaró Vallejos. Cabe destacar que, hasta el momento, esta posibilidad nunca fue mencionada por ningún funcionario de la cartera agrícola.
En una asamblea de trabajadores que tuvo lugar en la tarde de ayer en la filial local del Sindicato de la Carne de Rafaela, los obreros de la planta rafaelina del frigorífico Rafaela Alimentos resolvieron rechazar con firmeza una propuesta formulada por la patronal para trabajar a convenio y de esa manera impedir despidos masivos.
Con la presencia de casi 400 operarios, la reunión fue presidida por el secretario general del sindicato en Rafaela, Domingo Viviani, junto a otros dirigentes gremiales de primera línea. La decidida respuesta de los trabajadores abriría la posibilidad de que se reduzcan puestos laborales, lo que se sumaría al plan de retiros voluntarios que desde hace dos meses viene implementando la empresa y que ya alcanzó a una treintena de empleados.
Si bien el gremio analizó ese riesgo, Viviani manifestó hoy a El Litoral que "tenemos la palabra oficial de la empresa de que durante febrero se continuaría con el plan de retiros voluntarios" y de que no se producirían cesantías en la planta de Rafaela.
"Hoy hemos comunicado nuestra decisión a la empresa y el lunes por la mañana habrá una reunión entre representantes del sindicato y los empresarios para ver cómo sigue esto", anticipó el sindicalista.
Viviani explicó que la propuesta patronal "no fue aceptada por los trabajadores porque se disminuía en gran porcentaje el salario", al producirse el quite de retribuciones adicionales, como incentivo o mayor producción, premios fuera de escala y tickets canasta (que ya sufrieran una reducción).
Actualmente, el básico de los operarios de Rafaela Alimentos es de $ 370, pero se duplica o triplica con los pagos por mayor producción, "por eso la posición de la gente es seguir trabajando en ese sentido", ratificó el gremialista.
Para Viviani, aceptar esa propuesta significaría "el principio del fin de la empresa".
La patronal presentó al sector obrero, una propuesta titulada "Reintegro de la reducción salarial planteada en la Planta Rafaela", basada "en la venta de kilos de chacinados al mercado interno y contempla la producción a terceros".
Establece cuatro ítems: "1) cuando la venta de chacinados sea menor a 2.500 toneladas se abonarán los sueldos de convenio exclusivamente (no se abonarán los adicionales: mayor producción, fuera de escala y ticket canasta), 2) cuando sea de 2.500 toneladas se reiniciará el pago de los ticket por presentismo, 3) cuando la venta de chacinados sea de 2.700 toneladas se restituirá el 50 por ciento de la mayor producción y 4) cuando sea de 2.900 toneladas se restituirá el ciento por ciento de la mayor producción".
Conocida la difícil situación financiera de la empresa, algunos obreros consideran que la recuperación total del incentivado es de dudosa concreción. Cabe señalar que no obstante la gravedad del tema y el riesgo de nuevos despidos, la asamblea se realizó en un marco de tranquilidad y mesura.