La hija del policía fue violada antes de morir
| |
El arrestado contó con lujo de detalles y con sorprendente sangre fría cómo violó y luego asesinó a la pequeña de sólo 7 años. Además, dijo que sabía la profesión del padre, porque vivía en el barrio desde hacía varios días.
La hija de 7 años de un suboficial de la policía antinarcóticos bonaerense fue violada y asesinada a golpes y abandonada en un baldío de la ciudad de Olavarría, informó el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.
Por el crimen la policía detuvo a Mario Oscar Sayago, quien confesó "con lujo de detalles" cómo violó y asesinó a la niña y dijo saber que se trataba de la hija de un policía, aseguraron fuentes de la investigación.
Jenifer Soledad, de 7 años, había desaparecido el martes y su cuerpo fue encontrado recién cerca del mediodía de ayer, en un baldío en las afueras de la ciudad, con signos de violencia.
El individuo detenido, de 53 años, con frondosos antecedentes penales, brindó detalles precisos de la violación y el homicidio de Jenifer Soledad, la hija de Miguel Angel Falcón, un sargento de la policía antinarcóticos.
"Al ser detenido, dio detalles sobre la violación y homicidio sin inmutarse y dijo que sabía que el papá de la nena era policía, porque vivía desde hace un tiempo en el barrio", precisó anoche a Télam uno de los investigadores.
Según confirmaron las fuentes, Sayago explicó paso por paso, "con absoluta sangre fría", los detalles del ataque contra la pequeña, cuyos restos fueron velados en una sala mortuoria de Olavarría.
El velatorio se realizó en la cochería Carmelo Blando, ubicada en la calle Dorrego, entre España y Belgrano.
Anoche, fuentes allegadas a la investigación revelaron a Télam que Sayago "confesó su crimen con lujo de detalles y con absoluta calma" y no dudó en relatar los más oscuros entretelones del ataque contra la niña.
De acuerdo con la confesión, desde el momento que se registró la desaparición de la pequeña hasta las 23 del miércoles, Sayago manejó cómodamente casi cinco "horas ciegas" y pudo burlar a las comisiones policiales que rastreaban a la nena en todos los baldíos y zonas abiertas, en las afueras de la ciudad.
El individuo, quien advirtió de inmediato el espectacular operativo policial, dijo que "a las 23 escapó de una de las comisiones que estaba pisándole los talones y se escondió en unos pastizales", detallaron las fuentes.
"Sayago dijo que violó a la pequeña en unos pastizales, que estaba semioculto y que sabía que la criatura que tenía entre sus manos era la hija de un policía", relataron las fuentes, quienes destacaron su impresión por la absoluta sangre fría con que el individuo daba cuenta de la reconstrucción del crimen.
Dedicado a la venta ambulante y "una cara vista por todos en el lugar", según dijeron, Sayago conocía a la pequeña y a sus padres, ya que su vivienda era vecina a la de los Falcón.
El hombre salió de prisión días atrás y decidió ir a vivir con su madre y sus hermanos a la casa de éstos. Hasta ayer, los Sayago nunca habían tenido problemas con sus vecinos.
En el momento de su detención, ayer por la madrugada, Sayago confesó que "se cambió tres veces de ropa, tras deshacerse de las prendas que llevaba puestas cuando atacó a la niña y los detalles que dio sobre esas prendas coinciden ciento por ciento con las halladas en un baldío cercano al lugar donde se halló el cadáver", explicaron.
Precisamente, en aquel terreno la policía secuestró una camisa de hombre ensangrentada, con los botones arrancados, una bombacha de nena, una gorra con manchas de sangre, una hebilla de niña color violeta, dos cortaplumas, dos maletines y una bicicleta verde "todo-terreno" que luego se confirmó que pertenecía a la pequeña.
Sayago fue detenido cerca de un arroyo, en momentos en que estaba por arrojar al agua elementos incriminatorios y para su captura fueron de vital importancia los testimonios de algunos testigos, vecinos de la zona, que dijeron haberlo visto llevando a la nena en una bicicleta.
Cerca de las 11 de esta mañana, el cuerpo de Jenifer fue encontrado en un baldío de las afueras de la ciudad y, según informó el Ministerio de Seguridad bonaerense, la chica estaba "desnuda, con evidentes signos de violencia y fuertes golpes en todo su cuerpo, especialmente en la cabeza y la cara".
Los investigadores confirmaron que Sayago había estado involucrado en un caso de "violación seguida de muerte" cometido en Chubut "y fue liberado hace unos días".
Jenifer vivía con su padre, quien se desempeña desde hace varios años en la división Investigaciones Complejas y Narcocriminalidad de la policía bonaerense con asiento en Azul.
El fiscal Francisco Tourne dispuso el traslado del detenido a la Jefatura Departamental de Azul, donde quedó alojado tras la indagatoria.
Jenifer Soledad Falcón, de apenas siete años, fue violada por "vía vaginal y anal" y sufrió "fractura de cráneo y golpes en todo su cuerpo", informaron fuentes judiciales.
Voceros de la fiscalía general de Azul dijeron a Télam que el detenido imputado por la violación y el crimen, Mario Oscar Sayago, será indagado esta tarde y advirtieron que su presunta confesión del hecho ante la policía "no sirve como valoración de prueba, pero sí como línea investigativa".
Los restos de una nena fueron inhumados hoy en el cementerio local, ante la presencia de sus padres, vecinos y policías de la zona.
Jenifer Soledad fue inhumada tras ser velada en la cochería Carmelo Blanco, en Dorrego entre España y Belgrano de Olavarría.
El confeso autor del crimen de la niña Jenifer Soledad, Mario Oscar Sayago, permaneció detenido en la capital neuquina sospechado por un caso similar del que fue víctima Graciela Mendoza, de seis años de edad, ocurrido el siete de febrero del año pasado en inmediaciones de la terminal de ómnibus.
Sayago permaneció detenido durante seis meses procesado por tentativa de corrupción de dos chicos en la calle, por un episodio posterior al crimen de la niña Mendoza hasta que la Cámara Criminal Dos de esa ciudad lo dejó en libertad por falta de pruebas.
Graciela Mendoza desapareció en la noche del siete de febrero en inmediaciones de la terminal de ómnibus de Neuquén.
Como todos los días, la niña acompañaba a sus padres y hermanos en la playa de estacionamiento donde eran lavadores de autos.
Esa noche fue al baño de la terminal con uno de sus hermanos y poco después desapareció y no se supo nada más de ella.
Un mes después y por un llamado anónimo recibido en la Dirección de Defensa Civil Municipal, el cuerpo fue hallado en un terreno baldío ubicado a media cuadra de la comisaría segunda y del edificio de la Legislatura Provincial.
Los forenses que hicieron la autopsia determinaron que la menor fue violada, golpeada y asesinada por estrangulamiento.
Mendoza fue asesinada el 7 de febrero y dos días después un hombre invitó a dos niños en la terminal de ómnibus a que lo acompañaran, ofreciéndoles comprarles un pancho.
Ambos accedieron pero cuando estaban cerca del terreno baldío donde fuera descubierto el cadáver de la niña, sospecharon del hombre. Uno de ellos forcejeó con él y escaparon del lugar corriendo.
Algunos testigos del hecho aportaron datos descriptivos del individuo, y la investigación siguió los pasos del sospechoso, quien había viajado a Olavarría.
En esa ciudad bonaerense fue detenido por una comisión policial neuquina y trasladado de inmediato.
Sayago fue procesado por tentativa de corrupción y después de seis meses de detención, la Cámara Criminal Dos de esta ciudad dispuso su libertad por falta de pruebas. (Télam)