Opinión: OPIN-03

La crisis de la forestación urbana

Por Arq. Ezio MazzarantaniVicepresidente Centro Protección a la NaturalezaMiembro Titular Estac. Zoológica Experimental


La crisis de la forestación urbana en alineación de nuestra ciudad de Santa Fe es una realidad fácilmente comprobable, señalada por cuadros técnicos, asociaciones vecinales, organizaciones no gubernamentales, medios de prensa, y sobre todo por el hombre de la ciudad, que todo lo ve y todo lo siente; además, reconocida parcialmente por los funcionarios a cargo.

Todos en mayor o menor medida palpan lo que ocurre en la urbe en la forestación urbana en alineación: árboles enfermos y sucios con smog y polución; árboles muertos, secos, los que esperan fuertes vientos para caerse abruptamente, con las implicancias que ello trae aparejado (corte de cables, deterioro de veredas y viviendas, etc.); arbustos y árboles destrozados en cualquier época del año por obra de desaprensivos taladores.

El vegetal contribuye decisivamente al mejoramiento de los parámetros ambientales, siempre que las especies seleccionadas sean las adecuadas a las condiciones del territorio urbano, a las asociaciones a las cuales se las va a someter, a las condiciones de estrés existente en esas áreas, a las aceptaciones y tratamiento que el habitante desinformado le va a realizar.

El arbolado urbano y la forestación integral deben ser trabajados a nivel social-educativo a los fines de comunicar la importancia de su existencia y el valor que aportan a la identidad de una calle o lugar hacia varias generaciones. La posibilidad de mantener una base de imagen urbana estable por detrás de la cual la arquitectura puede variar infinitamente además de la factibilidad de crear espacios urbanos confortables y estéticamente agradables para el desarrollo de la vida urbana, etc., etc., son todos parámetros indicadores de la sustentabilidad urbana.

Una propuesta


En el marco del Plan Estratégico Ambiental, quien suscribe realizó una propuesta con parámetros calificables y cuantificables respecto de lo que habría que realizar en el contexto del cono urbano y zonas adyacentes, que se complementa con lo realizado, proponiendo otros 20 ítems para revertir la crisis del arbolado en alineación de la ciudad de Santa Fe, entre los que se pueden destacar:

  • Recuperar y revalorizar el concepto de foresta urbana como herramienta de planificación y de caracterización del espacio público con el criterio ecológico indispensable para conservar la función primaria de la ciudad: ser habitable.
  • Convocar cuadros profesionales científico-técnicos especializados y capacitados para el manejo del patrimonio público en general y de la trama verde urbana en particular.
  • Rescatar el concepto y la función de un urbanismo ambiental, en estrecha relación con un planeamiento paisajista como disciplina vitalizadora de las vivencias e imágenes de la ciudad incluido su entorno natural (islas), introduciendo este concepto (que se halla vacante) en la función pública.
  • Caracterizar cada entorno barrial o sector urbano en lo que se refiere al ancho de las calzadas y aceras, altura del perfil edificado, orientaciones, vientos predominantes, tipo de tránsito y nivel de contaminación, etc., para establecer qué especies deben emplearse considerando sus aspectos funcionales y morfológicos, características de crecimiento, en directa relación con el particular sector urbano donde se implantarán; comprendiendo que las masas vegetales son pantallas protectoras que absorben las moléculas gaseosas, retienen y fijan el polvo y microorganismos perjudiciales a la salud, refrescan la temperatura ambiente en un 10 % y reducen la demanda de energía eléctrica hasta en un 40 %.
  • Lograr que el Medio Físico Natural (MFN) sea del 8 al 10 % del Medio Físico Construido (MFC), teniendo en cuenta que este índice en la ciudad no alcanza al 6 %. Determinar en la planificación urbana una superficie de 10 m2 como mínimo de área verde por habitante, dato referencial establecido por la OMS (Organización Mundial de la Salud).
  • Por ello, se deberá establecer el grado de arborización, basado en la ponderación de relaciones entre el número mínimo de árboles deseables por cuadra y la realidad existente (estado, calidad foliar y estructural).
  • Fijar parámetros de oferta foliar (características de especies arbóreas, siluetas, proporciones), diversificando las mismas para aumentar la calidad compositiva de la foresta, minimizando riesgos fitosanitarios, priorizando en la elección las especies autóctonas.
  • Efectuar un calendario de plantaciones, atendiendo a los requerimientos fisiológicos como a la funcionalidad de los mismos.
  • Afrontar un análisis y diseño de un Plan Especial para el arbolado de la calles comerciales (tipo, tamaño y número de ejemplares), consensuando con las asociaciones de comerciantes y en directa relación en cuanto a superficie y grado de ocupación, con la cartelera publicitaria existente en el sector. Debe ir acompañado además de una legislación que regule dicha cartelera.
  • Reemplazar la mutilación sistemática de ejemplares, por prácticas culturales de poda y desrame ejecutadas conforme a las bases ecofisiológicas que sustentan tales prácticas. Evaluar correctamente los pedidos de podas o extracción de ejemplares, dando pronta respuesta a los mismos cuando sean procedentes.
  • Inventariar y normatizar

  • Inventariar el patrimonio verde de la ciudad de Santa Fe, a fin de definir los distintos valores existentes, para elaborar políticas de protección.
  • Crear un "Catastro Ecológico Informatizado", mediante la generación de un programa sencillo, el cual puede estar organizado por módulos que incluyan: ubicación, planificación y estadística, administración y biblioteca.
  • El Departamento de Edificaciones Privadas de la Municipalidad de Santa Fe junto con la Secretaría de Medio Ambiente, el Departamento de Ecología Urbana, la Dirección de Espacios Verdes y el Vivero Municipal reglamentarán mediante ordenanza, con un criterio cuidado, las especies arbóreas a implantar cuando se otorgue un permiso de edificación (Construcción o Ampliación de Obra), teniendo en cuenta parte de lo descripto en la reglamentación.
  • Acompañar lo expuesto con la protección normativa lógica y eficiente de cumplimiento efectivo, severo y sin excepciones, encuadrada en la ley Nº 9004 de Protección del Arbolado Público.
  • Realizar la insoslayable labor de difusión y concientización, columna vertebral de un plan bien concebido, respecto de la importancia que para la calidad de vida de la ciudad reviste el arbolado de sus calles y avenidas.