Vidas al servicio de la patria
Son el Gral. Juan Apóstol Martínez y el Cnel. José María Aguirre. Participaron en numerosas campañas a principio del siglo XIX. Sus restos descansan a un costado de la Catedral Metropolitana.
Sobre el lado derecho a la entrada de la Catedral Metropolitana -Gral López y San Jerónimo- se encuentran un par de urnas que contienen los restos de dos militares santafesinos que participaron activamente en la construcción de la historia argentina. Ellos son el general Juan Apóstol Martínez y el coronel José María Aguirre. Ambos nacieron en el siglo XVIII, en esta ciudad y dedicaron su vida al servicio de la patria.
Según lo recogido en la obra Biografías argentinas y sudamericanas de Jacinto Yaben -que brinda un panorama completo de la vida de estos militares-, el general Juan Apóstol Martínez nació el 10 de junio de 1783. Se inició en la carrera de las armas con motivo de las invasiones inglesas, pero no la prosiguió hasta después de producido el movimiento emancipador de 1810.
Un informe confeccionado por el Dr. Andrés Lamas -auditor del Ejército Constitucional del general Rivera en la batalla del Palmar (1882)- lo describe: "...En Torata, desbarató al famoso Regimiento de Gerona y cuando reforzado el enemigo, era imposible resistirlo, el coronel Martínez resistía a pie firme, aún después de haber visto caer a su lado a todos los capitanes de su división, a muchos oficiales y a más de 200 soldados. El coronel Martínez sólo se retiró por orden expresa", señala.
"...Y puedo declarar que su conducta militar en aquel duro y sangriento combate, lo hizo altamente digno de los entorchados de general que allí le fueron conferidos", agrega.
Por su parte, el coronel José María Aguirre nació el 20 de febrero de ese año. En 1810, se alistó como soldado del contingente santafesino en la expedición al Paraguay, a las órdenes del general Belgrano.
En más de una oportunidad, actuaron juntos, como en el pasaje de la Cordillera de los Andes, en enero y febrero de 1817. Además, asistieron a la batalla de Chacabuco.
Aguirre al entregar en Buenos Aires las banderas tomadas en la campaña del Brasil, se quebró una pierna y pasó a pertenecer a Inválidos, señala Yaben. Falleció el 15 de abril de 1947.
En 1842, la vanguardia del ejército de Oribe cayó sobre las fuerzas de López y las derrotó completamente, en inmediaciones de Santa Fe. El general Martínez permaneció preso de Oribe, su amigo íntimo de la infancia, que más tarde lo mandó a degollar. "...A pocas horas le fue cortada la cabeza en la forma ordinaria, para servirme de las palabras del mismo Oribe en otras ocasiones semejantes", escribió el general José María Paz en sus Memorias póstumas. El sacrificio tuvo lugar en Colastiné y su cabeza fue expuesta al público en una pica.
Ambos restos fueron devueltos a la ciudad natal -según un artículo de Luis Alberto Candioti, de la Junta Provincial de Estudios Históricos- el 1° de setiembre de 1928, a bordo del cañonero Independencia junto con otros comprovincianos.
Los santafesinos Carlos Aldao y Alfredo Bello fueron los que gestionaron el traslado de los restos que descansaban en Buenos Aires.