Persona y Sociedad: PER-02

¿Y si Eva tuviera razón?


Hace ya bastante que se ha probado que la manzana tiene efectos benéficos en la salud de los que la comen regularmente. Sin embargo, los resultados de un estudio llevado a cabo con la participación de 236 pacientes que debían comer tres manzanas crudas por día comprobaron los resultados de los investigadores de la Universidad de Tolosa, Francia, quienes durante diez años estudiaron cómo hacer caer el índice de colesterol en la sangre de unos enfermos. Los resultados son harto positivos, ya que aquel índice bajó el 10 % en dos meses y, en todos los casos, el descenso del colesterol malo (LDL) resultó cuatro veces más fuerte que el del colesterol bueno (HDL).

Por esa y otras razones, la Unión Europea organizó una campaña de promoción y publicó un librito que revela los secretos de esa fruta que es, al mismo tiempo, liviana, tónica, digestiva, rica en fibras.

En efecto, la manzana posee todas las virtudes nutricionales que aseguran el buen funcionamiento del organismo. Es fuente de energía, ya que una fruta regular consta de unas 85 calorías, pero no se trata de la energía que proviene de grasas sino de la que contienen las fructosas y las glucosas, que se pueden asimilar muy lentamente en el organismo. La manzana contiene también algo de vitamina C, sobre todo en su piel. Mejor, pues, es comer la piel después de lavarla. También es rica en oligoelementos y en minerales, y para acrecentar sus calidades diuréticas, la manzana contiene poco sodio pero mucho potasio, lo cual le permite luchar con mucho éxito en lo que refiere a la presión arterial. Por fin, su riqueza en fibras le permite desempeñar un papel importante en lo que llamamos hoy -con delicadeza- el tránsito intestinal.

No son pocos, además, los investigadores que pusieron en evidencia su potencial como antioxidante, en tanto que también se sostiene que su combinación con la vitamina C reduce de modo significativo el desarrollo de, por lo menos, dos tipos de células cancerígenas: las del hígado y del colon. Por fin, la manzana tendría un efecto positivo sobre la capacidad respiratoria.

Así y todo, en un poema titulado "Paseo de Picasso", Jacques Prévert habla de un pintor de la realidad que intenta pintar la manzana tal como es y que se duerme haciéndolo. Picasso, que pasaba, dio con el pintor que dormitaba delante de su modelo. "Vaya idea de pintar una manzana", dijo Picasso, y se comió la fruta. La manzana le dijo "gracias" y Picasso, después de romper el plato, se fue sonriendo. Dice Prévert que el pintor, arrancado de sus sueños como se arranca un diente, se encuentra solo con las terroríficas pepitas de la realidad en el centro de su quebrada vajilla.

Importante descubrimiento en la lucha contra el cáncer


Investigadores del Instituto Pasteur están dando los últimos toques a unas vacunas terapéuticas contra los cánceres. Experimentada en laboratorio, la vacuna en cuestión permitió que ratones cancerosos sobrevivieran a la enfermedad en el 80 % de los casos. El descubrimiento es totalmente sintético. Lo llamaron el MAG (Multiple Antigenic Glycopeptide|).

Uno de los investigadores del equipo explicó que "esta preparación contiene un azúcar, el antígeno, casi siempre presente en varios tipos de cáncer como los de próstata, colon, mamas y pulmón. Inyectado, ese antígeno, que tiene la ventaja de estar presente en todos los individuos -cualesquiera sean sus particularidades genéticas-, provoca la producción de anticuerpos que detectan y atacan el azúcar Tn.

Ahora los investigadores deben testear el MAG sobre ratones "humanizados", es decir, ratones que se modificaron genéticamente con el propósito de dotarlos de moléculas idénticas a las del hombre. No sólo unos resultados convincentes permitirán adelantos en las pesquisas para beneficio de los enfermos, sino que el descubrimiento del MAG abre perspectivas inéditas en la elaboración de nuevas vacunas para erradicar las enfermedades provocadas por bacterias como el neumococo, el meningococo o el famoso hemophilus. No cabe duda de que la experiencia en la producción de azúcar sintético va a servir para mejorar todas las vacunas, cuyos orígenes son los azúcares y las bacterias.

Philippe Greffet Lyon-Francia