Región: REG-02
Región

Por el progreso de la región

Desde 1948 esta entidad ha apuntalado el crecimiento de San Javier y su zona. El campo y la ciudad fueron beneficiados permanentemente con el accionar de la gente que a través del tiempo integró sus filas.


(Por Carlos M. Medera).- La Cooperativa de Provisión de Servicios Públicos, Asistenciales y de Vivienda de San Javier Ltda. fue fundada el 14 de noviembre de 1948 como Cooperativa de Electricidad de San Javier Ltda. Su objetivo principal, en ese entonces, fue el de continuar con la prestación del servicio eléctrico urbano que hasta ese momento estaba a cargo de la empresa propiedad de Domingo Napoleón Cordiviola.

El primer logro importante de sus directivos se concretó el 1° de mayo de 1952 cuando dispuso que el suministro de energía eléctrica se brinde las 24 horas del día, en lugar de la forma parcial que se venía haciendo, con unas horas a la noche.

Con el tiempo la cooperativa anexó la fabricación y venta de hielo y, para satisfacer la creciente demanda, se fue ampliando la capacidad de generación de corriente eléctrica continua en la usina ubicada en San Martín y Sarmiento. El 10 de noviembre de 1968, en avenida Teófilo Madrejón e Independencia, quedó inaugurada la moderna planta generadora de corriente eléctrica alterna.

Otras metas


Asegurado el abastecimiento de energía eléctrica, los directivos de la cooperativa se abocaron a incorporar otros servicios, para lo cual cambió de nominación, convirtiéndose en la Cooperativa de Electricidad de San Javier Ltda. y Obras y Servicios Públicos. Así fue como el 18 de diciembre de 1971 se habilita la planta potabilizadora, red de agua potable y sistema de bombeo por electrobombas sumergidas para dotar del vital elemento a los habitantes de San Javier, con lo que pasó a ser la primera localidad de los departamentos San Javier y Garay en contar con tan importante servicio. En la actualidad existen en la ciudad 2.200 conexiones domiciliarias.

En cuanto a la electrificación rural, en 1975 y teniendo en cuenta que la capacidad instalada le permitía extender el servicio eléctrico, la cooperativa se convierte en la pionera de la electrificación rural en la costa santafesina con la construcción de 85 km de línea troncal, además de líneas secundarias, desde El Laurel (departamento Garay) hasta Colonia Teresa (departamento San Javier) para llevar este factor de confort hogareño y de tecnificación del campo a establecimientos agropecuarios y comunidades rurales intermedias como Saladero M. Cabal y las colonias Mascías, San Joaquín, Francesa, California y San José.

Por otra parte, en 1984 se realizó la inauguración del servicio de telefonía rural por acceso múltiple, con lo cual la cooperativa posibilita que resulten beneficiados establecimientos agropecuarios de ambos departamentos costeros.

Crecimiento constante


El constante incremento del consumo de agua potable, obligó a la cooperativa a proyectar la ampliación de la capacidad de potabilización y el 22 de abril de 1989 se llevó a cabo el acto inaugural de una nueva planta modular para procesar agua del río San Javier, adquirida con lo recaudado por la venta de la red de electrificación rural. Un año más tarde, la actividad de la entidad se incrementó con la venta de gas envasado.

El 15 de octubre de 1992 se inauguró una prestación de gran contenido social, como lo es el servicio de sepelios al que el asociado accede mediante el pago de $ 5 mensuales para el grupo familiar. Además, la cooperativa que está afiliada a la Asociación de Empresas Funerarias de la Provincia de Santa Fe, atiende todas las obras sociales y firmó un convenio con la empresa Sentir Carruajes S.A.

Asimismo, el 14 de noviembre de 1998 coincidentemente con la celebración de 50º aniversario de la fundación de la institución, quedó inaugurado el cementerio parque Mokoilek, ubicado al sur de la necrópolis municipal.

Otro de los servicios que en 1998 comenzó a prestar la cooperativa fue el atmosférico, ya que las empresas privadas no satisfacían las demandas de la población, especialmente por los problemas existentes en uno de los barrios Fonavi. La entidad adquirió un camión 0 km que adaptó y destinó al desagote de pozos negros.

Para apuntalar el crecimiento


Si bien es cierto que la cooperativa tuvo un gran crecimiento en sus dos primeras décadas de vida, es importante recordar que en 1975 comenzaron a presentarse dificultades que se agravaron con el "Rodrigazo", una política de ajuste impuesta en junio de ese año por el entonces ministro de Economía Celestino Rodrigo (un ejemplo de lo severo de ese ajuste es que el precio de la nafta se incrementó en un 172 %).

A pesar del esfuerzo de sus directivos, el elevado grado de endeudamiento de la cooperativa hizo que la situación se tornara insostenible, a tal punto que en marzo de 1976 se vio obligada a transferir el servicio eléctrico urbano a la entonces Dirección Provincial de la Energía (DPE), para evitar que San Javier se quedara sin la prestación. También la totalidad del personal que se desempeñaba en la cooperativa pasó a depender de la DPE, razón por la cual su administración se resintió sensiblemente.

Recién en enero de 1977, y gracias al empeño manifiesto por el presidente de la Comuna, Néstor Bode, que se resistía a creer que una institución tan importante pudiera llegar a desaparecer por la indiferencia de los sanjavierinos, se logró conformar un nuevo consejo de administración, que se abocó a normalizar su funcionamiento, tarea que demandó cuatro largos años.

Si bien es cierto que la DPE se hizo cargo de la mayoría de las deudas, las nuevas autoridades trabajaron para regularizar el pago de los créditos que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) le había otorgado a la cooperativa para las obras de agua potable y de electrificación rural.

Además, el consejo de administración debió ampliar la red de distribución de agua potable y culminar la formalización del convenio de transferencia a la DPE, a la vez que logró que el Estado provincial escriturara a favor de la cooperativa el predio que ocupa en la esquina de San Martín y Sarmiento.

Escasa participación


Hoy, a casi 53 años de su fundación, a pesar de la recesión y de la profunda crisis económica que afecta a la Argentina, la cooperativa se encuentra con sus finanzas saneadas y sin deudas, y los servicios que brinda se prestan normalmente, de una manera muy especial el de agua potable, aun en la época estival que es cuando el consumo se incrementa notablemente.

De ahí entonces que para mantener esto, que podríamos llamar un privilegio de los habitantes de la primera ciudad de la costa santafesina, se hace necesario tener presente en forma permanente lo sucedido en 1975/76, para evitar que vuelva a repetirse aquella situación que tanto daño le provocó a la institución.

Una manera de apuntalar el normal funcionamiento, es que los socios deben concientizarse del pago puntual de los servicios que recibe de la cooperativa y de la participación activa en las asambleas, hecho éste último que, lamentablemente, no se viene dando en los últimos años, a tal punto que en la última, realzada el pasado 30 de abril, solamente asistieron 8 personas.