Asesinaron a un joven hincha en
el clásico tucumano de fútbol
Sólo contaba con 14 años. Sus últimas palabras fueron "mi apellido es Caro y vivo en el barrio Victoria. Por favor ayúdeme. No quiero morir".
Tucumán.- Luis Gerardo Caro, de 14 años, falleció anoche como consecuencia de los disturbios que se produjeron, luego del partido amistoso que protagonizaron San Martín y Atlético Tucumán.
Familiares de la víctima llegaron al hospital Padilla cerca de la medianoche y reconocieron el cuerpo del joven, quien falleció a raíz de las lesiones producidas por una bala que ingresó en la zona del tórax.
Caro ingresó al hospital en grave estado, alrededor de las 18.30, y fue operado de urgencia, pero falleció en el quirófano.
Además de la muerte de Caro, los disturbios ocurridos después del encuentro dejaron gravemente herido a Juan Alberto Argañaraz, de 19 años.
Ambos son hinchas de Atlético Tucumán y, de acuerdo con el relato de testigos, fueron emboscados por un grupo de hinchas de San Martín en la intersección de Pellegrini y Lamadrid, a unas cuatro cuadras del estadio, al término del amistoso.
"Mi apellido es Caro y vivo en el barrio Victoria. Por favor ayúdeme. No quiero morir", fueron las últimas palabras del joven fallecido al ser auxiliado por otro simpatizante, Héctor Bulacio, quien lo encontró tirado y lo llevó al hospital Padilla.
El joven ingresó en estado crítico y fue derivado de inmediato al quirófano, pero falleció durante la operación, de acuerdo con lo informado por las autoridades del hospital.
Argañaraz, por su parte, llegó en un taxi junto con su hermano Carlos y su estado se agravó con el paso de las horas, por lo que también fue intervenido quirúrgicamente. En este caso, la bala no tiene orificio de salida y los médicos temen que haya afectado órganos vitales.
Simpatizantes de Atlético y San Martín se enfrentaron antes del partido y luego intercambiaron amenazas -a través de cánticos- durante el encuentro, en medio de un clima tenso pese a tratarse de un amistoso.
La victoria le correspondió a Atlético Tucumán por tres a dos en la definición por tiros desde el punto del penal, tras igualar cero a cero.
La fecha original de este amistoso era el mes de abril último, pero en esa ocasión se suspendió por cuestiones de seguridad, a raíz de la tensa relación entre ambas parcialidades y el descenso sufrido por San Martín al torneo Argentino A.
Si bien no hubo mucha gente en el estadio de La Ciudadela -apenas tres mil personas-, desde antes del partido se observó una marcada rivalidad. Hubo corridas y la policía arrojó gases lacrimógenos dentro del estadio.
Pero lo peor sucedió en las inmediaciones de la cancha, minutos después de que el arquero Andrés Jemio Portugal atajara el tercer remate en la definición y sellara la victoria de su equipo por tres a dos.
Mientras Hugo Corbalán recibía el trofeo por parte de las autoridades de la cervecería, se produjo el fatal enfrentamiento de hinchas a unas cuatro cuadras del escenario del clásico.
La policía informó que no hay detenidos, aunque realizan un intenso trabajo para ubicar a los cabecillas de un sector de la hinchada de San Martín, a los que se responsabiliza por lo sucedido.
El último antecedente de un disturbio con serias consecuencias en Tucumán data del año '93, cuando fue asesinado Roque Villarroel, simpatizante de Talleres de Córdoba, previo a un partido de ese club con San Martín, por el torneo de la primera división. (Télam).