Deportes: DEPO-08

Turf: El hechizo de un Beso Brujo

Espectacular jornada en Las Flores con más de 4 mil personas. Por segundo año consecutivo Beso Brujo se adjudicó el Carlos Pellegrini. El Garay con final accidentado fue para Moquehue. La venta final rondó los 55 mil pesos.


Pese que solamente fue "feriado" en nuestro medio -trabajaron los bancos y el comercio-, fue magnífica la concurrencia ayer a Las Flores que vivió su fiesta máxima, con tribunas que estuvieron a pleno desde muy temprano.

Público de Rosario, Paraná, Rafaela y el aporte de muchísimos cordobeses le dieron brillo a una reunión que dejó una vez más, muy en claro que cuando se trabaja a pleno, se puede organizar este tipo de eventos.

El Ave Fénix...


Realmente eran muy pocos los que creían en Beso Brujo y es que el hijo de Senor Pete no era el mismo de la temporada pasada; el 2001 había sido un año negro para el zaino, que arrancó enfermo y después llegó a perder el cetro en su tierra -Paraná- a manos de Kingwell, al que ayer dejó muy lejos. Para completarla un par de meses atrás falleció su entrenador; el "Ñato" Bravo, que seguramente desde arriba contribuyó en la recuperación de este gran caballo.

Sin dudas el Carlos Pellegrini fue una carrera espectacular, con un final por demás de intenso, donde en un primer momento quedó flotando la sensación de que Rounder Boy, vino muy apurado; ya que en los 1.300, venía último a más de 50 metros de los punteros y en los 600, ya estaba a las patas de éstos; pero luego, cuando se lo vio aflojar en una de sus manos, quedó en claro, que su merma a la hora de la verdad tenía otra justificación.

También quedó en claro, lo mal que se desempeñaron en la punta los dos pilotos rosarinos -Pañol y Gold Soberbio-, con dos jinetes -Solís y Torres- que no pensaron mucho a la hora de salir a correr 2.000 metros; porque salieron muy fuerte, escaparon varios cuerpos, siempre peleando cabeza a cabeza, para desaparecer en plena recta, pagando caro el enorme esfuerzo inicial. Tal vez lo de Solís, es más justificable, ya que su caballo actuaba en yunta con Saint Leger y el rival a vencer era Gold Soberbio; pero lo del favorito estuvo muy lejos de lo esperado.

Contra los palos


Cuando largaron Beso Brujo desde una de las gateras exteriores saltó cruzado y se fue a los palos, molestando a algunos competidores, aprovechando Pañol para adueñarse de la punta, mientras por fuera de todos Gold Soberbio se le ponía a la par.

En el primer cruce al disco Pañol y Gold Soberbio corrían a la par, quedando tercera La Fini, delante de Ignacio Guapo, Saint Leger y el resto, mientras Rounder Boy cerraba la marcha.

Giraron el codo del country y los dos punteros se distanciaron varios cuerpos de sus rivales, comenzando a imprimir parciales muy violentos; tercero de a poco se acomodaba Saint Leger, con Ignacio Guapo cuarto, delante de La Fini, Beso Brujo y el resto, con Congle y Rounder Boy cerrando la marcha.

Sin variantes


La recta opuesta no mostró cambios, ya que los dos rosarinos habían sacado amplias ventajas, siendo Rounder Boy, el que mejoraba a grandes pasos, ya que en el palo de los mil, estaba más adelante de la mitad del pelotón.

En pleno codo, el favorito comenzó a desilusionar a la mayoría que tenía sus vales y dejó solo a Pañol, mientras Beso Brujo, Rounder Boy y Congle se le arrimaban con fuerza.

Se define


En plena recta dominó Rounder Boy, que parecía encaminarse a una victoria segura, pero por dentro Carlos Oroño embalaba a Beso Brujo.

En los 200 Rounder Boy mandaba, pero fue a partir de ahí, que empezó a buscar -dolorido- un poco para el exterior, notándose que ahora el entrerriano llegaba más entero.

Fue así, que Beso Brujo en una magistral tarea de Carlos Oroño comenzó a inclinar la balanza a su favor y puso un cuerpo en el disco sobre un valiente Rounder Boy, quedando tercero Pañol, que corrió muy bien, ya que hizo el gasto de la carrera y dejó sin chances al favorito Gold Soberbio. Meritorio cuarto puesto de Congle que viniendo lejos se arrimó mucho.

El tiempo de 2 minutos 8 segundos 2/5 resulta por demás de interesante, pero tampoco dice mucho, ya que varias veces vimos superar esta marca en un Carlos Pellegrini.

Juan Raúl Moncada