Cultura: CULT-02

De una conversación con Harold Bloom

Por Graciela Speranza

"Razones intensas", de Graciela Speranza, recoge una apasionante serie de conversaciones sobre arte y literatura con personalidades de la talla de Martin Amis, Fredric Jameson, Susan Sontag, George Steiner, Andreas Huyssen, Edward Said y John Berger. De la que Speranza mantuvo en 1995 con Harold Bloom reproducimos a continuación dos fragmentos.


Harold Bloom: -... en todo el país (Estados Unidos) es posible encontrar jóvenes graduados y profesores que han leído cada línea de Foucault, Derrida o Lacan pero apenas han leído una o dos tragedias de Shakespeare, nunca han leído a Chaucer, Pope o Dickens. Los estudios literarios ya no existen en este país.

(...) - (Shakespeare es) El centro del canon occidental, a su juicio...

-Es tal vez el único escritor cabalmente universal. Cervantes puede ser traducido y produce un efecto en cualquier lengua y tal vez haya otros tres o cuatro escritores de los que se puede decir lo mismo, pero lo fascinante de Shakespeare es que puede representarse en cualquier lengua y el público puede reírse y emocionarse de la misma manera. Por eso, el absurdo más absoluto es lo que llamo el Shakespeare Francés, un producto lamentable del Nuevo Historicismo, inventado por mi ex alumno Stephen Greenblatt, que es una mezcla de Marx, Foucault y campus de California. Lo que cuenta en Shakespeare es lo que esta gente ha matado: el personaje. Shakespeare cuenta para tantos lectores y espectadores, en tantas lenguas, en tantos países, porque se trata sencillamente de seres humanos en el escenario. Lo que cuenta en Hamlet es Hamlet, la representación más extraordinaria y poderosa de un intelectual en la literatura occidental. Shakespeare se lee mal, se enseña mal y se representa mal, bajo el influjo de esas lecturas absurdas, por las cuales no se puede ver la grandeza de Shakespeare porque la ideología se interpone en el camino. No hace mucho, acepté que mi esposa me llevara a ver el Hamlet interpretado por el actor australiano Ralph Fiennes, ganador de un Tony Award a la mejor actuación de la temporada aquí en Nueva York. Era absolutamente ridículo, la peor interpretación de Hamlet que he visto en mi vida, la peor dirección. Hamlet parecía un muchacho rico malcriado, con una incapacidad notable para el pensamiento, pero al público le parecía fantástico.

-�Qué lectura de Shakespeare se propone en el libro?

-Quiero escribir un libro muy ambicioso y muy anticuado, muy johnsoniano y muy hazlittiano, que se llamará Shakespeare y la originalidad, en el que me ocuparé principalmente de su originalidad en la representación de seres humanos. Quiero recorrer aproximadamente cien personajes principales de las obras y cuatrocientos secundarios y escribir sobre todos ellos. No sé si podré concretarlo -mi edad tendrá que negociar con la ambición del proyecto- pero quiero escribir sobre el hecho de que Hamlet, Cleopatra, Falstaff son más reales que mis amigos más íntimos. A veces, no sé a ciencia cierta si yo mismo soy Falstaff o Harold Bloom. No sé si podré llevar a cabo la empresa pero el cansancio es preferible a la depresión. Ése es mi lema.

Nueva York, octubre de 1995 (De "Razones intensas". Perfil, Buenos Aires, 1999).