Nosotros: NOS-06
Nosotros

Solos que ya no están solos

Son jóvenes aún, alegres, sanos. No buscan otra cosa que compartir un buen rato con amigos, reírse y disfrutar de la vida, sin que esto signifique una búsqueda de pareja. Solos y Solas, acá, en Santa Fe.


En el grupo la bautizaron Mónica Love. Es una mujer de 49 años, divorciada y madre de dos hijos y del grupo Solos y Solas, que existe en la ciudad desde hace casi tres años.

¿Cómo lo gestó? Un día -recuerda- en el Canal Azul dieron un programa especialmente dedicado a este tipo de grupos porteños. Mónica se preguntó ¿por qué no acá? y tomó el teléfono. Llamó a unas cuantas radios y al diario, dejando su mensaje de encuentro.

¿Cómo creció? Cuando algún aspirante llama a la casa de Mónica, concerta una cita con ella en su casa y llena una ficha. Con una pequeña entrevista, la coordinadora "filtra" y verifica los datos. "Hay tanto chanta dando vueltas, que nosotros debemos hacer esto, asegurarnos de la sinceridad de la persona. Nuestro grupo es sano, no queremos que se perjudique".

Hoy, unas treinta personas conforman el grupo. Se reúnen todos los fines de semana en algún bar o casa, y una vez al mes en comedores donde haya show y baile. La idea es no gastar mucha plata en las salidas, así que buscan precios en varios lugares antes de decidirse.

El grupo está destinado a personas -desde empleadas domésticas a profesionales- de la segunda edad, de 30 a 60 años. "Hay mucha gente que se divorció o enviudó y pasa a ser una carga para los que eran amigos del matrimonio. No saben qué hacer ni adónde ir los fines de semana. Esto es como volver a empezar", reconoce Mónica y agrega "llegan con mucha timidez al grupo, pero es algo impagable ver cómo con los días se los ve mejor, más relajados, como más contentos".

Intervieú


Los jueves o viernes, los interesados en salir ese fin de semana llaman a Mónica, quien se encarga de organizar la cadena. Dice que les gusta variar de lugares a los que van, puede ser un bar, una casa o la costanera los domingos. "Tratamos de que el gasto no sea grande, algo así como 15 pesos con traslado y todo. Buscamos algún sitio donde haya cena y show, pero no decimos que somos solos y solas, somos nada más que un grupo de amigos... Mirá... motivos para juntarse hay siempre y la idea es pasarla bien. En una oportunidad una psicóloga me dijo que ésta era una muy buena idea y que ojalá mucha gente sola se enganchara, que cuántos suicidios evitaríamos".

-¿Qué es la soledad para vos?

-Es triste la soledad, eso de estar sin saber qué hacer con los días, deambular por la calle, mirando todas las noticias, algo que no me gusta para los demás ni para mí... Yo soy sola y vivo feliz, tengo de quien ocuparme, pero veo a los demás cómo se sienten con su soledad. Después del cambio que hacen ya tienen un motivo para mejorar su aspecto, arreglarse el pelo, ponerse la pilcha nueva. El ser humano no sirve para estar solo.

-¿Y quién sufre más según tu experiencia: el hombre o la mujer?

-Los dos. El hombre, a pesar de que muchos lo niegan, también padece la soledad; a la "historieta" la buscan por ahí, pero quedan huecos y vacíos en la vida.

-¿Todos llegan con la idea de formar una pareja?

-No; pero te das cuenta de que algunos, en el fondo de su corazón, sólo quieren formar una pareja, y también están los otros que entran para hacerse de amigos y terminan formando una pareja.

-¿Qué sentís cuando pasa eso?

-Mucha alegría... es como un hijo para el grupo.

-Una vez formada la pareja ¿siguen asistiendo al grupo?

-Sí, tengo una parejita que está con nosotros, otros se casaron... así, hay gente que sigue viniendo de vez en cuando.

Todos felices


Mónica considera que la gente, muchas veces, entiende a este tipo de grupos como "frívolos", que creen que "es joda y nada más", pero ella rescata que lo que más se busca aquí es contención. "Cuántas mujeres u hombres separados, divorciados, viudos o solteros que tienen la mejor intención de compartir momentos... Cuántos hijos hay que se sienten contentos de ver que sus padres o madres salen, se divierten, que no se quedan solos".

Tiempos libres


Es el lugar, el momento, el rato de nosotros, mi rato, su rato. La hora en la que no se tiene que cumplir con un horario, verle la cara al jefe, tener la casa limpia, cambiar los pañales al nene, hijo o nieto.

Es nuestro tiempo libre, aquel espacio donde uno puede intentar reparar el cansancio, las frustraciones, las soledades de toda la semana laboral. Entonces se busca un punto de encuentro con otro donde poder "jugar", compartir. Algo que movilice la inercia de la rutina.

El tiempo libre no significa, necesariamente, descanso e inmovilidad; puede ser también juego, movimiento, algo creativo, intenso y personal. Y qué mejor que organizarse, que encontrarse con pares.

Una de las formas de propiciar ese encuentro es el grupo. Grupo comprendido como un lugar de pertenencia, un referente social.

Cerca de los 40, la persona queda un tanto afuera de algunos de los espacios de diversión y esparcimiento que antes frecuentaba. Algunos separados, solteros o viudos con hijos mayores y tal vez cerca de jubilarse, soportan el prejuicio de que "ya se vivió bastante" y la sugerencia de que ya es hora de quedarse en casa.

Las políticas y sistemas que apuntan a la exclusión, al individualismo, asestan golpes bajos a la posibilidad de identificarse como personas hechas y formadas en un hacer, en una práctica del protagonismo que transforma el contexto y que le permite a éste transformar al sujeto.

Encontrar un lugar, armar el propio espacio, puede significar dialogar, enamorarse y compartir. Encontrarse en un grupo de pares puede ser la posibilidad de volver a sentirse protagonista de la propia vida.

Solidarios


La inquietud que tiene el grupo para este invierno es juntar 200 kilos de leche en polvo, para los que menos tienen. "Pensamos que no es imposible, entre nuestros familiares, amigos y vecinos alcanzar esa cantidad. Después la llevaríamos a la radio, porque allí detectan dónde hay más necesidad".

Para colaborar con esta cruzada solidaria o simplemente acercarse al grupo, el teléfono disponible es el 4559532.

Araceli B. RetamosoFotos: Mercedes Pardo / Luis Cetraro / Archivo